Si todo esto es cierto, el edificio de la física, que ha sido tan cuidadosamente construído, podría temblar en sus cimientos con el descubrimiento que pareciera confirmarse: hay partículas elementales, neutrinos, que van a velocidades mayores a la de la luz. Parece ser que hay confirmación de este notable resultado, en donde la mayoría de los físicos se mantienen aún escépticos. Los nuevos datos se esperaban desde el 17 de noviembre en donde los investigadores, en colaboración con el sistema OPERA de Italia, habrían dicho que su controvertido hallazgo había sido confirmado: los neutrinos, partículas sin carga y sin masa, pueden viajar más rápido que la luz.

El coordinador de OPERA, Dario Autiero, del Institut de Physique Nucleaire de Lyon en Francia, dijo que “este es un mejor resultado, comparado con el anterior“. Añadió que la mayoría de los miembros declinaron firmar el “paper” porque quieren más tiempo para verificar este resultado. Suena lógico: nadie quiere terminar pasando como un tonto si se encuentra que es equivocada la premisa que pretenden demostrar, y más si se trata de poner en jaque a uno de los resultados más importantes de la física moderna. Uno de los investigadores, Caren Hagner, de la Universidad de Hamburgo, en Alemania, dijo que no solamente la precisión del experimento había sido mejorada, los análisis estadísticos eran ahora más robustos y además, los experimentos habían sido replicados por diferentes grupos dentro de OPERA y no sólo por el equipo original. “Ahora tenemos mucho más confianza“, dice la investigadora.

OPERA (que significa Oscillation Project with Emulsion-tracking Apparatus), pasó a los titulares en septiembre pasado, en donde dijeron haber medido a los neutrinos viajando a velocidades mayores a la de la luz, un resultado que contradice algunas de las premisas fundamentales del trabajo de Einstein, particularmente en la Teoría Especial de la Relatividad, en donde la luz tiene el máximo valor posible en velocidad, unos 300 mil kms/seg. El grupo de investigadores usó un rayo de neutrino producido por un acelerador de partículas del CERN, cerca de Ginebra, Suiza, en donde viajó unos 730 kms hasta Gran Sasso, cerca de L’Aquila, Italia, donde las partículas fueron detectadas.

En términos estadísticos, el resultado fue significativo, pero siguiendo la conocida frase de Carl Sagan: “resultados extraordinarios requieren de evidencia extraordinaria“, la mayoría de los físicos han dudado de la veracidad de las conclusiones halladas.  Y aunque los investigadores de OPERA han dicho que han trabajado con puntilloso cuidado, crece la especulación sobre posibles fuentes de error e incluso, hay quienes afirman que los resultados fueron “cuchareados“, maquillados pues.

Uno de los puntos de preocupación se centra en la larga escala de tiempo relativa 10,5 microsegundos (10.5 millonésinas de un segundo), de un protón que pulsa, producido en el CERN, lo cual da como resultado en el neutrino que pulsa y que OPERA ha detectado. De hecho, OPERA no sabe si los neutrinos recibidos corresponden a protones antes o después de cada pulso del protón, y crean una incertidumbre en la detección de los mismos. En octubre pasado, OPERA pidió al CERN generar un pulso de protón más corto aún, de no más de 3 nanosegundos. Grabaron 20 eventos entonces con estos nuevos datos y hallaron el mismo nivel estadístico significativo que la primera vez, mostrando que los neutrinos eran unos 60 nanosegundos más rápidos que los fotones (60 nanosegundos es un mundo de tiempo en estas escalas de trabajo).

OPERA espera ahora que los nuevos resultados le quiten la incertidumbre debido a la escala de tiempo del protón pulsante del primer experimento. Sin embargo, hay preocupación sobre el uso de los sistemas de GPS para sincronizar los relojes en cada terminal del rayo de neutrinos. El uso de GPS, a todo esto, es una novedad en el campo de las altas energías y en la física de las partículas, y hay que hacer notar que el mismo sistema se usó en el experimento original y en la nueva corrida del mismo. Hager añade que le gustaría verificar los tiempos usando otra parte del detector, para incrementar la confiabilidad. De hecho, este experimento no es poca cosa. De confirmarse los resultados estaríamos hablando del siguiente premio Nobel, sin ninguna duda.

Para la mayoría de los físicos que no colaboran en este esfuerzo, la llave para confirmar el hallazgo sería replicar el asunto en un experimento independiente. El lugar más adecuado para confirmar o refutar los resultados de OPERA sería MINOS (Main Injector Neutrino Oscillation Search) en el Laboratorio Fermi, en Batavia, Illinois. En una respuesta a los últimos resultados de OPERA la gente en MINOS declaró que estaban actualizando su sistema de medición de tiempos para poder competir con la precisión que se asume tiene OPERA y que resultados preliminares al respecto podrían ser hechos para principios del 2012.

Fuente: Nature

Nota: la imagen muestra un detector de neutrinos moderno.

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