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Desde que apareció en el cine la película Matrix, nadie había pensado en que a lo mejor los seres que habitamos en este planeta estamos en una simulación por computadora. El tema de la película se convirtió de pronto en casi un asunto de culto y se han generado todo tipo de especulaciones sobre si vivimos en una simulación de computadora.

Y la ciencia no tiene todas las respuestas -ni las tendrá. Hay muchas cosas que no se saben, por poner una simple: si Dios existe o no. Es indemostrable hasta el momento. Por ello, si vivimos en una simulación de computadora deberíamos de alguna manera hallar alguna pista o pistas que nos llevaran a poder concluir algo. De hecho, esta idea fue propuesta por el filósofo sueco Nick Bostrom, quien publicó un artículo en Philosophical Quaterly (2003), Vol. 53, No. 211, pp. 243-255.

Curiosamente una profesora de física teórica y escritora de temas científicos, Sabine Hossenfelder, del Instituto de Estudios Avanzados en Francfurt, Alemania, decidió contestar a dicho artículo en donde dice: “No es la afirmación de que vivimos en una simulación, sino que los filósofos se la pasan afirmando cosas que, si son ciertas, deberían manifestarse ellas mismas en nuestras leyes de la física“, indica y agrega:

“No quiere decir que sea imposible, pero quiero ver algo de respaldo para esta afirmación. Este respaldo podría requerir mucho trabajo y muchas matemáticas, suficientes para resolver la mayoría de los problemas complejos de la física teórica”

Empecemos por asumir que una “simulación de computadora” significa que vivimos en un universo en donde todo el espacio y tiempo está basado en bits discretos, bits de datos como en una computadora, con ceros y unos.

Esto, en el universo, en su mínima escala, debería tener alguna propiedad definida, algún estado obvio del “sí” o “no”. “Y ya sabemos que esto no es cierto”, explica Hossenfelder.

“Hay un par de cosas definitivas en la mecánica cuántica, lo demás son sólo probabilidades. Las partículas elementales, como los electrones, tienen una propiedad llamada espín. La mecánica cuántica dice que si no vemos las partículas no podemos saber cuál es el valor del espín, por lo que solamente podemos modelar la probabilidad de cada valor del espín. Esto se ilustra perfecto con la paradoja del gato de Schrödinger” dice la profesora. Pero para ser más claros, la mecánica cuántica y las computadoras clásicas de bits no son simplemente compatibles.

Lo que es claro es que la existencia de bits en un mundo clásico no es compatible con el mundo cuántico en donde los supuestos bits no tendrían un valor de cero o uno, sino alguna probabilidad para poder entonces asumir un valor. Un físico, Xiao-Gang Wen, del Instituto Perímetro, ha intentado modelar esto, explicando que el universo está hecho de estos qubits. Hossenfelder dijo que el modelo de Wen está en su mayoría de acuerdo con el Modelo Estándar de la física. Y que conste, dice Hossemfelder, que Wen no está diciendo que vivimos en una simulación por computadora, sino que simplemente está describiendo un universo basado en qubits.

Cualquier prueba de que vivimos en una simulación necesitaría derivar todas las leyes de la física de partículas (así como la relatividad general y especial), usando una interpretación diferente de la mecánica cuántica a la interpretación que tenemos y que describe perfectamente nuestro universo.

Scott Aaronson, otro científico teórico, dijo que hay aún teorías que combinan la gravedad y la mecánica cuántica, que podría y trabajar si el universo estuviese hecho de qubits por lo que, si usted quiere resolver uno de los problemas más difíciles de la física teórica, tendría que seguir este novedoso camino. Aaronson dice:

“Pero qué tal si quitamos de la teoría a quienes supuestamente programaron esta simulación. No se añade nada a nuestras predicciones el hecho de su presencia. Y si nuestras teorías trabajan sin nosotros que vivimos en una simulación, ¿para qué necesitamos la explicación de la simulación finalmente?”

Tal vez modificando la idea podría llevarnos a interesantes preguntas. Por ejemplo, ¿pueden las reglas de la computación crear una simulación como el universo mismo? Un universo como el nuestro podría tener potencialmente 10^122 qubits, dice Aaronson, lo cual es incluso una cifra mayor que todos los átomos que hay en el universo conocido. ¿Podrá el universo calcular su propio fin? ¿O es algo que los programas de computadoras no pueden hacer?

En última instancia, Aaronson y Hossenfelder no están afirmando que no vivimos en una simulación. Lo que dicen es que si piensas así entonces deberías poder probarlo y no meter las manos en un embrollo filosófico innecesario. Quien crea que vivimos en una simulación debe de poder hallar evidencia dura al respecto para explicar las leyes de la física, incluso las más complejas.

Referencias: Gizmodo 

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