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Los tatuajes se han puesto de moda en los últimos años. Es uno de esos artes polémicos porque el pintar la piel es una cosa pero que esto sea permanente a lo mejor ya no es tan buena idea. Quienes han decidido ponerse un tatuaje deben considerar qué dibujo quieren que se impregne en su piel y si de verdad lo quieren para toda la vida, porque quitarse un tatuaje no es fácil y además de costoso, puede ser incluso peligroso.

Se dice que Angelina Jolie, que tiene un buen número de tatuajes en su cuerpo, ha decidido borrarse aquellos que tienen que ver con su exmarido Brad Pitt. La remoción de un tatuaje se puede hacer en varias sesiones de láser.

La luz coherente del láser vaporiza y/o fragmenta el pigmento del dibujo hecho en la piel, el cuerpo absorbe esa tinta fragmentada naturalmente y el color desaparece gradualmente en las siguientes semanas. Se obtienen mejores resultados en tatuajes de colores oscuros, negro y rojo especialmente.

Las sesiones se realizan cada cuatro o seis semanas. El tiempo de recuperación aproximado es de 10 días. El resultado estético es muy satisfactorio porque se observa la desaparición progresiva del tatuaje. El tratamiento con láser es muy poco doloroso y en México hay clínicas que lo hacen.

Investigadores de Laserklinik Karlsruhe, en Alemania, han hallado que podría ocurrir que se generara cáncer de piel cuando se intenta borrar un tatuaje usando la tecnología láser. Los melanomas malignos pueden desarrollarse dentro de un tatuaje cuando éste está siendo borrado con terapia láser, esto de acuerdo a un caso reportado el 31 de julio pasado, en la publicación JAMA Dermatology.

La doctora Laura Pohl y sus colegas describen el primer caso de un melanoma maligno que se formó dentro de un tatuaje durante la fases de borrado usando terapia láser. Los investigadores encontraron un lunar preexistente en el hombro derecho de un hombre de 29 años durante un procedimiento pare eliminar vía láser una serie de tatuajes multicolor en ambos brazos y pecho.

Inicialmente el paciente no quiso que se le extirpara el lunar pero en la medida que el procedimiento avanzaba decidió aceptar que le fuese quitado dicho lunar, el cual mostró en una biopsia que tenía una lesión que podría esparcer un melanoma maligno.

De acuerdo al trabajo presentado, los investigadores indican que los tatuajes nunca deberían colocarse en lesiones pigmentadas (como por ejemplo, los lunares), y si aún así se hace, no deberían borrarse aplicando tecnología laser.

Referencias: Medical Xpress 

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