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Las máquinas Colossus fueron los primeros dispositivos calculadores electrónicos, vamos, las primeras computadoras como tales, usadas por los británicos para leer las comunicaciones cifradas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial. Su intención era descifrar los mensajes nazis que se encriptaban a través de la máquina ‘Enigma’. La primera Colossus fue diseñada originalmente por Tommy Flowers en la Post Office Research Station (Estación de Investigación de la Oficina Postal), Dollis Hill. El prototipo, Colossus Mark I, entró en funcionamiento en Bletchley Park desde febrero de 1944. Una versión mejorada, el Colossus Mark II se instaló en junio de 1944, y se llegaron a construir unos diez Colossus hasta el final de la guerra.

Para desencriptar la información enemiga,  que se interceptaban de las comunicaciones de la Alemania Nazi, usando la máquina Lorenz SZ40/42 (la famosa máquina “Enigma”), Colossus comparaba dos flujos de datos, contando cada coincidencia basada en una función programable booleana. El mensaje cifrado se leía a gran velocidad a través de una cinta de papel. El otro flujo de datos era generado internamente, y era una simulación electrónica de la máquina de Lorenz en varias combinaciones. Si el número de coincidencias para una combinación era superior a una cierta cantidad, la salida era escrita en una máquina de escribir eléctrica.

Como parte de los interminables eventos en honor a los 100 años del nacimiento de Alan Turing, se decidió reconstruir Colossus, una computadora basada en bulbos. El transistor no se había aún creado, (fue inventado en los Laboratorios Bell de Estados Unidos en diciembre de 1947 por John Bardeen, Walter Houser Brattain y William Bradford Shockley, quienes fueron galardonados con el Premio Nobel de Física en 1956. Fue el sustituto de la válvula termoiónica de tres electrodos, o triodo, es decir, el bulbo).

En Bletchley Park, casa de los esfuerzos por desencriptar los mensajes enemigos en la Segunda Guerra Mundial, fue donde se construyó la primera computadora Colossus. Aunque dicha máquina fue desmantelada años más tarde, un proyecto para reconstruir la misma, de manetra que fuese funcional incluso, se desarrolló por parte del Museo Nacional de la Computación de Gran Bretaña.

Tony Sale y Colossus

Además, ahora es posible caminar por esta reconstrucción, que contiene muchos paneles de información que platican la historia de la desencripción de los mensajes de los alemanes en la Segunda Gran Guerra. Incluso el diario del creador de Colossus, Tommy Flowers, ha sido donado al Museo y algunos pasajes de éste, así como efectos personales de Flowers, ya son parte de la galería interactiva.

La galería tiene también un video de Tony Sale, el originador y la fuerza detrás del rearmado de Colossus, quien muriese el año pasado. Tony explica en el video como Colossus fue usada para romper las ruedas de Fish (así le decían a la máquina Lorenz encriptadora), lo cual le llevaba de 6 a 8 horas. El resultado entonces pasaba a unas máquinas llamadas Tunny, quer decodificaban los mensajes. Sale revela que de hecho, dos máquinas Colossus sobrevivieron a la guerra, y que fueron usadas hasta 1961.

Otro video de la galería es del Capitán Jerry Roberts, en donde habla de la complejidad de los mensajes Tunny y del cómo la máquina de Lorenz hacía para desencriptarlos.

Este esfuerzo ha requerido mucho dinero y solamente ha logrado dos terceras partes de sus objetivos, por lo que el museo busca patrocinadores aún.

Referencias: The National Museum of Computing y The Colossus Gallery

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