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Una de las ambiciones de la industria tecnológica más grande que existe en la actualidad, es la de poder solucionar problemas médicos empleando elementos tecnológicos, con el fin de erradicar problemas o enfermedades que antes hubiera sido imposible de lograr, en este caso nos encontramos con la batalla contra la cuadriplejia.

¿Se imaginan la idea de no poder controlar su cuerpo del cuello para abajo? Para muchos suena como una idea terrorífica, pero para otras personas esto es una lamentable realidad que sucede cuando se sufre un trauma cerebral muy fuerte, un derrame cerebral o una fuerte contusión en la médula espinal lo que les impide volver a tener control de su cuerpo, pero ahora esto podría ser reparado gracias a los esfuerzos de los investigadores y personas como Bill Kochevar.

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Bill Kochevar es un hombre de 56 años quien desde hace 8 años se encuentra cuadripléjico tras un fuerte accidente de ciclismo, el cual concluyó con un daño en la médula espinal demasiado severo. Ante este problema un grupo de investigadores de la Universidad de Ohio, Estados Unidos, Case Western Reserve se presentaron con Bill para poder trabajar e investigar con él en la búsqueda de soluciones para resolver este problema.

Para ello, el grupo de investigadores emplean un sistema experimental y en continuo desarrollo llamado BrainGate2, que básicamente se divide en dos partes la primera es una serie de implantes de electrodos en el cerebro y otros implantes en el brazo, y mano del sujeto.

La segunda parte y más compleja es emplear un algoritmo capaz de entender y transformar las señales neuronales que hace el cerebro y traducirlas en comandos, así cuando Kochevar piensa en mover el brazo, el programa recibe la señal, la traduce, ejecuta y la envía a los electrodos del brazo para que éste se mueva.

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Sabemos que se escucha muy sencillo pero para lograr que el cerebro envíe la señal correctamente para que el implante y el algoritmo puedan entenderla ha tomado varias décadas de traducción, además de que ahora que ya es medianamente posible entender estas señales se requiere de meses de entrenamiento y arduo trabajo por parte del paciente, pero una vez que se va dominando, el resultado es simplemente asombroso.

“Si no se hacen este tipo de investigaciones y procedimientos, las cosas no podrán resolverse, declaró Kochevar. Todavía estoy impresionado cada vez que hago algo, es asombroso” explicó tras poder mover su brazo.

Referencia: NPR

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