Científicos de la Universidad de Washington han desarrollado la mano robótica más precisa y parecida a su equivalente humano.

Para tener un perspectiva, la mano humana se compone de 29 huesos, 29 articulaciones, más de 100 ligamentos, 35 músculos y un sinnúmero de nervios y arterias. Solamente para controlar el pulgar necesitamos nueve músculos y el esfuerzo conjunto de tres nervios principales de la mano.

Para su desarrollo los investigadores utilizaron un escáner láser de una mano humana para comprender su estructura. Posteriormente los huesos fueron creados con una impresora 3D, y gracias a que son idénticos a los de la mano humana los científicos pudieron incorporar el resto de componentes sobre la estructura con precisión.

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Cabe destacar que el detalle de su estructura sobresale en el pulgar. Hasta ahora ningún proyecto ha conseguido igualar la libertad de movimientos de nuestro pulgar, que depende de la forma irregular del hueso trapecio.

Las uniones mecánicas que se usaban hasta ahora estaban muy limitadas en el pulgar; en cambio este proyecto ha copiado esta forma irregular del hueso, lo que sumado a las uniones artificiales idénticas a las naturales, permite que el pulgar se mueva prácticamente igual que el de verdad.

La única parte que no se parece mucho a la mano humana son los músculos, que en esta mano son 10 servomotores en el brazo. La mano se controla a distancia, siguiendo los movimientos de un guante que controla el operador.

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Hasta ahora, los investigadores han demostrado las posibilidades de la mano, y son destacables; no importa el objeto que tome, lo hace con tal naturalidad que parece una mano real.

Manos robóticas de este tipo sin duda serían muy útiles para realizar operaciones quirúrjicas a distancia, así como para otras tareas que necesiten una alta precisión.

Sin embargo, los investigadores creen que también podrían servir como base para la regeneración de miembros; si las piezas se imprimen en materiales biocompatibles, estas pueden permitir el crecimiento de células y que el paciente consiga una mano nueva.

Referencia: IEEE, Omicrono

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