El uso de la fotografía para el diagnóstico temprano de Retinoblastoma

Científicos de la Universidad de Baylor y de la Escuela de Medicina de Harvard descubrieron que a través del uso de la fotografía digital amateur se puede evidenciar fácilmente la leucocoria, el síntoma cardinal del retinoblastoma, el cáncer más común en el ojo pediátrico, al poder visualizarse en las fotografías durante las primeras etapas de la enfermedad.

El Retinoblastoma que ocurre principalmente en los niños desde el nacimiento hasta 5 años de edad, es un cáncer de ojo agresivo que, si no se trata a tiempo, puede ser mortal en caso de que se extienda al cerebro. La leucocoria por su parte se refiere a un signo clínico caracterizado por la aparición de un reflejo o mancha blanca en la región pupilar.

Los niños que reciben tratamiento oportuno llegan a tener una tasa de supervivencia por arriba del 95%, pero la cifra cae por debajo de 50% cuando no se detecta a tiempo principalmente afectando a los niños de los países en desarrollo. Sin embargo, la superviviencia al retinoblastoma es sólo el primer obstáculo. Por lo general, los sobrevivientes experimentan pérdida de visión moderada a severa, y en algunos casos pérdida de ambos ojos, pero la detección temprana y el tratamiento pueden aumentar las posibilidades de supervivencia y preservación de la visión.

Históricamente, los niños con retinoblastoma presentan leucocoria persistente en las fotografías. Pero a pesar de este vínculo, la fotografía digital no ha sido utilizada intencionadamente por los médicos para detectar el retinoblastoma, porque “el ojo blanco” se supone que es un síntoma de retinoblastoma avanzado, un paradigma disipado por este reciente estudio.

“El diagnóstico de retinoblastoma continúa siendo un gran desafío para gran parte de la población, y uno de los métodos más eficaces para detectarlo parece ser la fotografía de aficionados,” dijo Bryan F. Shaw, Ph.D., profesor asistente de química y bioquímica en la Facultad de Artes y Ciencias de Baylor y autor principal del estudio. “En la mayoría de los casos de retinoblastoma, son los padres los que inician el diagnóstico basado en ver leucocoria en las fotos de sus hijos.”

Ese fue el caso de Shaw y su esposa, Elizabeth, una madre y ama de casa, que notó por primera vez “el ojo blanco” a su hijo de Noé en las fotografías familiares. Caso que inspiró a Bryan Shaw para empezar a tratar de hacer de la fotografía digital una herramienta deliberada en el cribado del retinoblastoma.

“Los recién nacidos y los bebés no suelen ser evaluados por un oftalmólogo, pero actualmente con las cámaras y teléfonos celulares muchos de ellos son escaneados varias veces a la semana por sus padres al tomarles fotografías para compartir en Facebook”, dijo Shaw.

Como parte del estudio, los investigadores analizaron más de 7000 fotografías de nueve bebés con retinoblastoma y 19 sin la enfermedad. Después de analizar las imágenes y cuantificar la presencia diaria de leucocoria, Shaw fue capaz de determinar que “el ojo blanco” no es necesariamente un síntoma de retinoblastoma avanzado, pero que la leucocoria puede ser un síntoma de retinoblastoma en sus primeras etapas, por ejemplo, en 12 días de edad como en el caso de Noé.

journal.pone.0076677.g005

Shaw también encontró que “la intensidad del blanco del ojo fue diferente en cada uno de los ojos de su hijo y que la saturación, o la medición de la concentración de color, fue menor en el ojo con los tumores más grandes.” Estos hallazgos sugieren que una cámara digital no sólo puede alertar a los padres de que su hijo pueda tener retinoblastoma, sino que también pueden informar a un médico de su gravedad.

“A partir de nuestro trabajo, hemos sido capaces de crear la primera escala cuantitativa de leucocoria para evaluar la intensidad del retinoblastoma, siendo capaces de determinar que la frecuencia de leucocoria puede correlacionarse con la gravedad clínica de retinoblastoma”.

La leucocoria es el signo de presentación más común de retinoblastoma, se produce aproximadamente en el 50% de los nuevos pacientes y por lo general se detecta hasta que el tumor tiene un tamaño significativo. “Esta sencilla pero significativa  investigación sienta las bases para la creación de software que alerte a los padres desprevenidos de la aparición de leucocoria recurrente. En los países en desarrollo, donde se producen la mayoría de las muertes, la aceleración de los diagnósticos puede salvar vidas”, agrego.

Referencia: PLOS ONE

Enlaces Patrocinados
Comentarios