No parece demasiado sorprendente que alguien pueda saber quiénes son tus amigos echándole un ojo al listado de tu bandeja de entrada de tu correo electrónico. Pero si se revisa a detalle las comunicaciones vía este medio, se podría revelar qué amigos son más cercanos a ti, de acuerdo a un nuevo estudio.

En los últimos años, los investigadores han intentando discernir sobre las relaciones personales de los correos sin leer sus contenidos. Una razón de ello es el volumen de mensajes. Si alguien manda correos a otra persona digamos, más de 30 veces en los siguientes 6 meses, es probable que ambas personas tengan cierta relación amistosa. Otra posibilidad es ignorar el volumen de correos y ver si a un correo hay una respuesta del mismo.

Los analistas de sistemas complejos, Brian Uzzi y Stefan Wuchty, de la Universidad Northweastern de Evanston, Illinois, han confrontado todos estos métodos. Han tomado los datos de correos de una firma internacional y uno de los empleados hizo una lista de las personas que estaban dentro de las redes sociales, dividiendo la lista en amigos, colegas y compañeros. Entonces Uzzi y Wuchty escanearon los correos de los trabajadores, registrando la hora y fecha de cada envío así como el tiempo que se tardó el receptor en responder.

Los investigadores hallaron que ambos métodos, el del volumen de mensajes y los criterios de respuesta, se aproximaron a las relaciones que tienen los empleados en las redes sociales, según ellos mismos reportaron. Pero entonces Uzzi y Wuchty intentaron algo novedoso. En lugar de ver por los valores absolutos de volumen y respuesta, checaron el tiempo en el que un receptor de un mensaje de correo tardó en responder a los correos de quienes le escribieron.

El nuevo método predijo quiénes estaban en las redes sociales de otros trabajadores con una precisión mucho más alta que los otros métodos. Los investigadores mostraron sus hallazgos en PLoS ONE, un sitio en línea. Pero aparte de este resultado, los investigadores hallaron que -examinando los diferentes tiempos de respuesta de los correos- se pudo encontrar un patrón mucho más revelador. Quienes contestaron lo antes posible fueron los amigos, mientras que aquellos que solamente eran conocidos, las respuestas eran más lentas. Con los colegas, por ejemplo, el tiempo de respuesta se encontraba a la mitad de los dos anteriores. Así, sabiendo el tiempo de respuesta, se podía predecir si se trataba de un amigo, un conocido o un colega, sin tener que checar nada más sobre el empleado.

De acuerdo a Uzzi, debería ser posible ir un paso más allá y calificar a los amigos de una persona solamente viendo sus bandejas de entrada y de salida, a ver quiénes son los que obtienen tiempos de respuesta más rápidos. Esta información podría ser valiosa para las compañías porque podrían ser capaces de enfocar sus anuncios a grupos de amigos en donde un mensaje de anuncio podría rápidamente adquirir momentum. Dicho de otra manera: “Estamos influenciados por nuestros modos; tomamos acciones como indicadores de lo que deberíamos hacer“, dijo Uzzi y agregó: “Una vez que se saben qué relaciones hay, podrían mandarse anuncios enfocados a una masa crítrica de amigos“.

La científica de computadora, Karrie Karahalios -de la Universidad de Illinois Ubrana-Champaign, dice que el estudio podría ser mejor aún si se tomara en cuenta más que los correos electrónicos. Ella dice que mucha gente usa otros métodos de comunicación además del correo electrónico tales como Facebook y Twitter, o bien, platicando por el teléfono o incluso, hablando personalmente. “Ver solamente el correo electrónico ya contiene cierto sesgo“, indicó Karahalios, aunque añade: “Es un buen principio de todas maneras“.

La realidad es que este estudio no parece ni sorprendente ni de gran valía. Las supuestas aplicaciones del mismo implicarían anuncios a quienes tengan estas relaciones entre amigos pero… ¿cómo el anunciante podría saber esos datos sobre quiénes son amigos y quiénes simplemente conocidos?

El estudio se hizo sobre correos electrónicos de una empresa, pero en la realidad cotidiana, esa información en general no está accesible aunque claro, las empresas -al menos en Estados Unidos- podrían utilizar los correos de sus empleados, de sus cuentas de la empresa, para tratar de hacer estudios de esta naturaleza (esta información no es privada a la empresa misma). En mi opinión, esos resultados parecen ser los esperados. No veo nada nuevo bajo el sol.

Fuente: PLoS ONE

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