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Tenemos terribles noticias: nuestro hábitos de sueño son terribles y su impacto en nuestra salud y productividad es considerable. Y es que el científico de la universidad de Penn State en Estados Unidos, Daniel Gartenberg, acaba de afirmar que dormir 8 horas no es suficientes y que para tener una buena salud son necesarias 8.5 horas de sueño cada 24 día.

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Una terrible noticia considerando que el año pasado un estudio de la Universidad de Berkeley estableció que el ser humano duerme 20% menos este siglo que hace 70 años. Pasamos de 8 horas en la década de los 40 a 6.4 horas.

Según explica Gartenberg, un científico del sueño y profesor adjunto en salud bioconductual en Penn State, a importancia del sueño en tres factores principales: ayuda a ahorrar energía, a que nuestras células se recuperen y a procesar y comprender nuestro entorno. En cambio, dormir entre 5 y 7 horas por día, impacta negativamente en todos los órganos del cuerpo y la falta crónica de sueño puede reducir la expectativa de vida en unos cinco años.

También tiene afectación particular en el proceso cognitivo del ser humano y por ende en sus actividades productivas, ya que durante el sueño, se genera un proceso de regulación negativa en el que las cosas sin importancia para la supervivencia se hunden hasta el fondo, y las cosas que más relevantes llegan a la cima. Por lo cual concluye que, lo que hace el sueño profundo es todo el procesamiento neuronal y comprensión del mundo a largo plazo. Es decir, los asuntos laborales o estudiantes pueden bajar varios niveles entre las prioridades del cerebro.

La importancia que Gartenberg profiere al sueño le lleva a asegurar que dormir debería integrar la lista de los nuevos derechos de los trabajadores, “estamos trabajando hasta el punto de que no estamos durmiendo, y estamos teniendo perjuicios físicos en nuestra salud y bienestar” (¿suena familiar?), concluye el especialista.

En este sentido, aboga por los ambientes de trabajo más propicios para dormir, ya que asegura que para lograr una productividad óptima, las 8,5 horas de sueño pueden distribuirse en diferentes momentos del día, como por ejemplo, con unos 20 a 30 minutos de sueño al medio día. «No fuimos hechos para producir durante ocho horas seguidas», sostiene. Sin embargo, para quienes tienen problemas de sueño, Gartenberg recomienda practicar meditación.

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