Biomateriales

El campo de la ingeniería de tejidos ha progresado notablemente en la última década como en la creación de piel, vasos sanguíneos, traqueas y corazones artificiales, por nombrar algunos. Ahora, los ingenieros de tejidos han creado una medusa con el tejido del corazón de una rata.

“Morfológicamente, hemos construido una medusa. Funcionalmente, hemos construido una medusa. Genéticamente, esta cosa es una rata”. Con esas palabras, el biofísico Kit Parker, de la Universidad de Harvard, describió la creación de un medusoide a partir de células del corazón de una rata y silicona. Se trata de una criatura artificial hecha mediante bioingeniería, la cual adquiere movimiento con la estimulación por impulsos eléctricos.

Los medusoides fueron diseñados con simulaciones por computadora y experimentos que coincidieran con los determinantes clave de la propulsión de las medusas y el rendimiento de la alimentación al imitar cuantitativamente el diseño estructural, cinemática del golpe y la interacción de fluidos animales. La combinación del algoritmo de diseño de ingeniería, con puntos de referencia cuantitativos de desempeño fisiológico, sugiere que la estrategia es ampliamente aplicable a la ingeniería inversa de los órganos musculares o formas simples de vida que bombean para sobrevivir.

medusoid

Parker obtuvo la idea de hacer una medusa artificial cuando visitó el Acuario de Nueva Inglaterra en 2007, tiempo en que el biofísico buscaba una manera de estudiar estos movimientos musculares.

Para entender el movimiento de la criatura, el equipo hizo un mapeo de cada célula en el cuerpo de la Aurelia aurita, una de las especies de medusa más abundantes en el planeta, ya que se encuentra en prácticamente cualquier mar, salvo en las aguas polares. La campana de la medusa consiste básicamente en una capa de músculo con fibras que están alineadas alrededor de un aro central. Cuando la campana se impulsa, aparecen señales eléctricas a través del músculo como una suave ola, un fenómeno muy similar al que se observa en el latido del corazón.

El resultado es muy alentador en la creación de organismos sintéticos basados en la ingeniería inversa. El siguiente objetivo del proyecto es crear este medusoide con células humanas. La medusa de Parker podría usarse para probar medicamentos para el corazón, ya que al aplicarse en la criatura, se posible observar si hay una mejoría en el movimiento. Este avance es una muestra de cuán sorprendente puede llegar a ser la bioingeniería.

Referencia: Nature

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