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Un nuevo modelo de célula sugiere que la aparición de vida podría existir más allá de los límites de la química a base de agua. Desarrollado por investigadores de la Universidad de Cornell, el modelo muestra que en un contexto de mares de metano, como los de Titán, la luna de Saturno, podría surgir una estructura que funcionase como las membranas de las células de la Tierra.

Actualmente la búsqueda de planetas en zona de ricitos de oro, esa región ni demasiado cercana ni demasiado lejana a una estrella en la que los mundos podrían albergar agua líquida, es intensa, pues se supone que el agua, en dicho estado, es la fuente de cualquier forma de vida.

Sin embargo, en 1962 el escritor de ciencia ficción de origen ruso Isaac Asimov aventuró otra posibilidad: que no todas las formas de vida tengan que surgir del agua. Un principio que los científicos de Cornell han conseguido vislumbrar mediante el modelo de una célula biológica no basada en agua, sino en metano.

Titán es un mundo helado, que tiene una atmósfera de nitrógeno, y que contiene mares de metano. A pesar de todo, aseguran los investigadores que esta luna podría albergar células basadas en metano. Las cuales serían unas células sin oxígeno que metabolizarían, se reproducirían y harían todas las cosas que hacen las células terrestres.

En el modelo, los científicos idearon una membrana celular formada por pequeños compuestos de nitrógeno orgánico; capaz de funcionar en metano líquido a -292 ºC.

En la Tierra, las células de todos los organismos vivos y de muchos virus están rodeadas de una bicapa lipídica, una membrana delgada formada por dos capas de moléculas de lípidos (compuestas principalmente por carbono e hidrógeno) que es fuerte, permeable y está basada en el agua.

La membrana celular de las células de Titán, a la que se ha bautizado como azotosoma, estaría en cambio hecha de moléculas de nitrógeno (‘azote’ significa nitrógeno en francés), carbono e hidrógeno. La sorpresa que se llevaron los científicos es que, según su modelo, esta membrana azotosoma sería tan estable y flexible como las membranas de las células terrestres.

Por otra parte, los investigadores usaron un método de dinámica molecular para establecer qué compuestos serían los mejores candidatos para el autoensamblaje, en la formación de estructuras de membranas celulares a partir del metano.

Descubrieron que el más prometedor era el acrilonitrilo, un compuesto que mostró una buena estabilidad; resistencia a la descomposición, y una flexibilidad similar a la de las membranas celulares terrestres.

El acrilonilitrilo es un compuesto venenoso incoloro y líquido que en la Tierra se usa para fabricar fibras acrílicas, resinas y termoplásticos; pero que también está presente en la atmósfera de Titán.

Los científicos planean ahora demostrar cómo se comportarían estas células en un entorno de metano, realizando funciones similares a las de las células terrestres (reproducción, metabolismo); e incluso, algún día, enviar una sonda a Titán y ponerla a flotar en sus mares para hacer pruebas directas.

Referencia: Science

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