En Estados Unidos, donde las estadísticas se hacen de manera mucho más prolija que en otros países, se sabe que los niños tienen en promedio de seis a ocho gripes comunes por año, mientras que los adultos, entre dos a cuatro. Por supuesto que todos tenemos nuestros remedios contra este mal común, pero ¿funcionan? He aquí lo que dice la ciencia:

VITAMINA C

La vitamina C se mencionó por primera vez para el tratamiento de la gripe común en los años 70. Desde entonces se ha estudiado en docenas de pruebas. Algunos estudios han hallado que si se toma diario vitamina C antes de que le dé a uno un resfriado, se puede decrementar la severidad de los síntomas como dolor de garganta o flujo nasal.

También se ha encontrado que hace más corta la duración de los resfriados en alrededor del 10% si se utiliza la vitamina C antes de que ocurra la enfermedad. Sin embargo, otros estudios plantean que la vitamina C es un placebo y que no ayuda en nada a reducir los síntomas de la gripe común.

Para quien considere que tomar vitamina C puede ayudarle en caso de llegar a tener gripe, sépase que se encuentra en las naranjas y limones. La dosis recomendada es de 90 mg para hombres y 75 mg para mujeres. Dosis más altas, hasta de 2000 mg por día se han asociado a problemas estomacales y a piedras en los riñones.

EQUINACEA

La efectividad de la equinácea no ha sido demostrada. Se trata de una flor de la que se hace infusión (té). Se usa comúnmente para combatir los resfriados. Algunos estudios muestran que promueve que haya más células blancas, lo que al final del día habla de una respuesta inmune mucho más fuerte a las infecciones. Otros estudios indican, sin embargo, que no tiene ninguna utilidad.

Lo peor que puede pasar es tener una reacción alérgica a la equinácea que causa irritación en la piel de la persona, pero podría llegar a tener un choque anafilático mucho más serio. Otro síntoma que se conoce es que causa dolor estomacal y que podría ser causa de problemas en el hígado si se combina con medicinas ara el corazón como la amiodarona.

ZINC

Un estudio publicado en el 2011 encontró que los suplementos de zinc acortan la duración de un resfriado y reducen el número de días que los niños no van a la escuela por causa de la enfermedad. Además, se halló que puede reducir la necesidad de antibióticos.

Otros estudios encontraron que si se toma en el primer día de los síntomas, el zinc parece efectivamente trabajar en favor del enfermo. Las personas que toman zinc y enferman de gripe común, suelen estar un día menos en cama que aquellos que toman alguna píldora placebo.

De nuevo, hay estudios que se contradicen. En 2009 se encontró que no había suficiente evidencia para recomendar la ingesta de zinc para prevenir y tratar los resfriados. Sin embargo, el zinc parece que interfiere con las causas del resfriado, los rhinovirus. El suplemento ha hallado que detiene al virus de poderse replicar. Quizás por eso parezca que efectivamente funciona.

AJO

Algunos estudios han hallado que los suplementos de ajo reducen el número de resfriados y que acelera el sentirse bien. Pero estos estudios no son concluyentes porque la muestra no ha sido mayor a unos cientos de personas. Por el momento no hay una evidencia que soporte que los productos y suplementos derivados del ajo funcionen para el resfriado común.

Referencias: Medical Express 

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