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Científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y de la Universidad de Montpellier han logrado modificar genéticamente bacterias para diagnosticar enfermedades como la diabetes y el cáncer de hígado al detectar su luminiscencia en la orina.

El equipo de Montpellier refiere que para lograrlo añadieron un circuito genético a las bacterias para que produjesen una gran cantidad de proteína fluorescente en presencia de concentraciones elevadas de glucosa.

“Por ahora, este método no es mejor que el estándar para medir la glucosa, pero debido a que el sistema de detección puede modificarse a fin de detectar otras dianas, podría resultar una plataforma de diagnóstico para una amplia gama de enfermedades”, dijo Jerome Bonnet, responsable de la investigación.

Por su parte el equipo del MIT se dedicaron a la detección del cáncer en muestras de orina de ratones modificando bacterias para que produjesen una enzima natural denominada LacZ en presencia de un tumor, inyectando a los ratones compuestos que emiten luz cuando interactúan con LacZ. De este modo, los ratones con cáncer de hígado produjeron LacZ que interactuó con los compuestos cambiando el color de la orina de amarillo a rojo.

La metástasis en el cáncer de hígado es especialmente difícil de detectar prematuramente mediante técnicas de diagnóstico por imagen actuales. Este órgano suele ser el principal destino hacia donde se diseminan otros tumores, como el colorrectal, de mama o de páncreas. De ahí el interés de los investigadores por diseñar un mecanismo que permita la identificación temprana de las neoplasias hepáticas mediante microorganismos modificados.

“Las técnicas de imagenología convencionales encuentran dificultades para detectar tumores hepáticos menores a un centímetro cuadrado, este método logró señalar tumores con tamaños de hasta un milímetro cuadrado”, dijo Sangeeta Bhatia, del MIT.

Sin duda ambos estudios son prometedores, sin embargo aún existen limitaciones para su utilización en humanos. En este sentido los investigadores reconocen que uno de ellos es la ética implicada en la utilización de bacterias modificadas genéticamente que ha de someterse a debate.

Referencia: Science, Cordis, MIT

 

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