Activa las notificaciones para estar al tanto de lo más nuevo en tecnología.

ge

Alguna vez te has preguntado ¿Porque nos curamos de algunas enfermedades sin tomar medicamentos? o ¿Porque algunos tratamientos alternativos “funcionan” sin ninguna base científica? Esto sucede gracias a nuestro sistema inmune que nos protege y sana. Ahora gracias a las nuevas técnicas de imagen se ha podido filmar con imágenes multicolor y en 3D, el proceso de como actúan nuestras células de defensa. 

Los científicos muestran este proceso en un vídeo donde se observa como los linfocitos T citotóxicos cazan y eliminan a las células afectadas por el cáncer antes de pasar a su siguiente objetivo.

Para capturar estos procesos, utilizaron técnicas de microscopía confocal y de corte de la muestra por celosía, para obtener imágenes multicolor en 3D.

Los linfocitos T son un tipo de célula blanca de la sangre presente en el cuerpo humano. Estas células son importantes en el mantenimiento del cuerpo del sistema inmunológico y son fundamentales en la lucha contra las sustancias invasoras dañinas, destruir células tumorales o infectadas por virus.

“Dentro de todos los cuerpos humanos se esconde un ejército de asesinos en serie, los linfocitos T cuya función principal es matar una y otra vez”, dijo la Profa. Gillian Griffiths, responsable de la investigación.

Existen millones de células T en la sangre. Ejemplo de ello es que una sola cucharada llena de sangre tiene alrededor de cinco millones de ellas. Cada uno de estos glóbulos blancos mide alrededor de 10 micrómetros de longitud, es decir, una décima parte del grosor de un cabello humano.

“Estas células patrullan nuestros cuerpos, identifican y destruyen las células infectadas por virus y el cáncer y lo hacen con notable precisión y eficacia. En el vídeo, los linfocitos T aparecen como manchas amorfas de color anaranjado y verdoso que se mueven de forma rápida por la pantalla, explorando su entorno a medida que viajan”, agrego.

Cuando un leucocito del tipo T citotóxico encuentra a otra celula afectada en el caso del vídeo células cancerosas de color azul, las protuberancias de la membrana de estas células identifican si se trata de un huésped no deseado.

Tras esto, la célula T se une a la cancerosa e inyecta proteínas ‘venenosas’ conocidas como citotoxinas (en rojo) a través de vías especiales llamadas microtúbulos. Estos canales conectan las superficies de contacto entre las dos células, antes de perforar la superficie de la célula cancerosa y traspasar su carga mortal.

“Una vez que las citotoxinas se inyectan en las células cancerosas, su destino está decidido y podemos ver cómo se marchitan y mueren. Después, la célula T hambrienta, pasa a buscar a otra víctima”, refieren los investigadores.

Referencia: University of Cambridge

Desde la Red…
Comentarios