Las Vegas, Nevada.– Es claro que en esta gigantesca feria de electrónica cada empresa quiere mostrar sus más novedosos productos, las cualidades de los mismos, el por qué son mejores que los de la competencia, etc. Y es claro que para ello no bastan los productos, sino la “escenografía” que los acompaña. Hay stands que tienen mucho trabajo hecho, que probablemente usaron cada metro cuadrado para que los que los visiten se sientan en un ambiente diferente al de la competencia. Así, buscarán los colores más atractivos, quizás asientos confortables y lugares muy ad hoc para mostrar sus novedades. Pero si se precian de ser una empresa que quiere llamar la atención, contratará a edecanes guapas, que se luzcan como un gancho ante la debilidad masculina, que siempre atasca este tipo de eventos.

Las preguntas surgen de inmediato: ¿Esto servirá para vender más? ¿No es tratar a la mujer como objeto? ¿Qué pensarán de esto las edecanes en cuestión? Las preguntas se agolpan mientras miles de personas recorren los pasillos. No faltan los cazamujeres, los que buscan ligarse a la edecán de sus sueños, los que fantasean con ir más allá del gadget y de sus beneficios en la batería o que tienen conexión WiFi. En estas ferias hay de todo y seguramente -así como hay visitantes al CES que quieren salir sabiendo todo de las nuevas tendencias en electrónica- también los habrá que quieran saber todas las características de algunas de las modelos que enseñan con gracia inusitada la cámara HD más pequeña, o la tablet más portátil, o los audífonos más personalizados.

He aquí algunas fotos de las edecanes que se encuentran en los stands del CES 2012. ¿Qué les parece a ustedes? ¿Son necesarias en estas ferias de electrónica? ¿Ayudan a vender? ¿No denigran a la mujer al ponerla como ese objeto del deseo? Usted matukense lector/lectora, ¿qué piensa?