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Con el argumento de proteger y salvaguardar la seguridad nacional, el gobierno británico, encabezado por el primer ministro David Cameron, lleva meses impulsando una ley en la que, de aprobarse, el gobierno y las instituciones dedicadas a la seguridad podrían tener acceso a todas las conversaciones que los usuarios tengan a través de mensajeros instantáneos, como WhatsApp.

Y es que esta ley, bautizada con el nombre de Data Retention and Investigatory Powers Act (DRIPA) y mejor conocida como “Snooper’s Charter” (Carta del Intruso), busca que ninguno de los servicios de mensajería instantánea que funcionan en el Reino Unido sean cifrados para que, de esta manera, las autoridades puedan acceder a las conversaciones de los usuarios en caso de así requerirlo.

Si la ley se aprueba, los mensajeros que cifren la información tendrán dos opciones: abrir su plataforma para que la policía y las agencias de seguridad tengan acceso a ella o ser bloqueados en todo Reino Unido.

Aunque un nuevo borrador de la Ley DRIPA será presentado este otoño en el parlamento británico, el primer ministro Cameron lleva impulsándola desde 2012 e incluso estuvo a punto de ser aprobada, pero fue bloqueada de último minuto por el grupo demócrata; sin embargo, los intentos del primer ministro no han cesado.

A principios de año, durante un evento de gobierno, David Cameron dijo una frase que ha quedado enmarcada y que refleja, claramente, la intención de esta ley:

“¿Queremos permitir en nuestro país formas de comunicación entre personas que, aún en casos extremos, el gobierno no puede leer? Mi respuesta a esa pregunta es NO. No debemos permitirlas. Me aseguraré que sea una legislación comprensiva que impida que terroristas se comuniquen de manera segura”, mencionó en enero de este año.

La ley DRIPA también establece que los servicios de comunicación, léase WhatsApp, Telegram, LINE, Messenger o el que sea, almacene por un periodo de 12 meses toda la información de las conversaciones de todos sus usuarios, es decir, hora, duración de la conversación, emisor, receptor, localización o dispositivo desde los cuales se establece la comunicación.

Pero esta ley no sólo se limita a los mensajeros instantáneos, ya que también busca tener injerencia en otro tipo de servicios digitales en los que los usuarios almacenan información personal, como servicios de correo electrónico, videojuegos en línea, llamadas de voz, llamadas VoIP o videollamadas.

Esta discusión que se está generando en Reino Unido no es poca cosa, ya que, de aprobarse la Ley DRIPA, se daría carta abierta para que el gobierno pueda husmear en las comunicaciones de los británicos con total libertad y sentaría un peligroso precedente a nivel mundial, toda vez que el modelo seguramente comenzaría a ser replicado de manera mundial, tal como se hace con otras políticas públicas.

Referencia: The Telegraph / The Guardian

Imagen: Gil C / Shutterstock

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