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El mundo moderno basa muchas de sus actividades en la capacidad para que los mensajes que mandamos lleguen a otros. Tradicionalmente la televisión, la radio y los medios impresos han sido el conducto para que la gente se entere no solamente de lo que pasa en el planeta, sino que -por ejemplo- sepa qué pasta dental le ofrece más beneficios (inserción pagada por el fabricante de dicha pasta), y eso es lo que son los anuncios de los miles de productos con los que somos bombardeados cotidianamente.

En los últimos años del siglo pasado y los que lleva éste, es claro que Internet está permeando cada vez más en todo género de actividades. Evidentemente los alcances de la red de redes pareciera que puede ir más allá que prácticamente los medios ya conocidos. Por ejemplo, un video en YouTube puede ser visto por millones y además, no hay que pagar un peso porque esto ocurra.

Las redes sociales como Twitter y Facebook han servido para que artistas, hombres de la política, presidentes y candidatos a la presidencia, se anuncien contínuamente. Tenemos por ejemplo a Angélica Rivera, la ex-actriz, ahora casada con el seguro candidato del PRI a la presidencia de la República: Enrique Peña Nieto. En Facebook a quien le interese, podrá ver las cientos de fotos de la bonita pareja, solos, con sus hijos, en fotos oficiales, en eventos de todo tipo, públicos y privados, etc. Vaya, que podemos ver tan idílica relación a través de la red.

Twitter  ha revolucionado el asunto de comunicarnos en 140 caracteres, los cuales hasta ahora parecen ser más que suficientes para decir lo que queramos decir. Hay twitteros famosos que escriben cientos de mensajitos por día, explicándonos hasta lo que hacen cuando van al baño. Como en toda comunidad heterogénea, hallamos todo género de comportamientos y bueno, es parte de estos nuevos mecanismos que ha encontrado la comunicación.

Con todo esto entre manos, la pregunta obligada es: ¿Hasta dónde llega un mensaje que uno escribe en Twitter? ¿Cuánta gente lo recibe? ¿Cuánta gente se entera? ¿es un buen mecanismo para anunciarse?

Interesantes preguntas, sin duda. Para ello existe una herramienta en la red Internet que nos permite obtener algún valor aproximado. Nos referimos a Tweetreach, que nos permite averiguar la exposición de nuestros mensajes en esa red social, analizando los tuits generados y a quienes les ha llegado.

El sistema hace un reporte de los primeros 50 tweets de forma gratuita, pero si se desea tener más información sobre a cuanta gente llegan los mensajes de la empresa en donde trabajamos, por ejemplo, podemos pagar por ese servicio. El precio “mini“, de 84 dólares al mes, permite 10 reportes, hasta dos usuarios y analizar en tiempo real hasta con 10 mensajes, la exposición de lo que escribimos frente a los demás. El paquete “Max” es de 899 dólares al mes y permite 20 análisis en tiempo real sin límite de tiempo, amén de 100 reportes y un número ilimitados de usuarios.

Para muchos esto puede parecer costoso, pero para las empresas quizás incluso, sean precios económicos. Si yo sé qué mi exposición está limitada y quiero abarcar a más gente, podré tomar acciones y políticas que me aseguren esto. Sin embargo, es difícil tomar un plan de acción si no se tiene ni siquiera información de los alcances mediáticos que tenemos y a los que queremos llegar.

Sin duda hay todo un mundo de mercadotecnia que vuela por encima de las redes sociales. Todos los días cada vez más compañías ven con buenos ojos las posibilidades comerciales de Internet. Tweetreach es una curiosa herramienta para empresas que quieren incursionar en lo que Internet les puede dar.

Fuente: Tweetreach

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