La supercomputadora japonesa ranqueada en el #1 como la más rápida del planeta, rompió su propio registro al lograr 10.51 petaflops, unos 10 trillones de cálculos por segundo, de acuerdo a sus operadores, Fujitsu y Riken. La máquina “K” consiste en 864 racks, comprimiendo un total de 88,128 unidades de procesamiento (CPU) interconectadas y tiene una velocidad teórica calculada de 11.28 petaflops, indican las compañías fabricantes.

Hay una prueba, un benchmark, llamado LINPACK, que midió el desempeño de la computadora K en su configuración final. La computadora logró 10.51 petaflops (operaciones de punto flotante – flops), excediendo la velocidad anterior de 8.162 petaflops, la cual la  coloca en el primer lugar de las 500 computadoras más veloces de la Tierra, considerando la lista publicada en junio del 2011.

Pero surge una pregunta: ¿Qué tipo de aplicaciones necesitan este tipo de gigante cibernético? Fujitsu y Riken nos dan algunas respuestas:

  • Análisis del comportamiento de nanomateriales a través de simulaciones, contribuyendo así al desarrollo inicial de la siguiente generación de semiconductores, particularmente nanocables y nanotubos de carbón, de los que se espera lleven a dispositivos de baja carga de energía y de rápida respuesta.
  • Predicción sobre qué compuestos, de entre un número masivo de moléculas de drogas candidatas, podrán prevenir enfermedades, acotando las regiones activas en donde las proteínas causan la enfermedad, como una manera de reducir los tiempos de desarrollo de drogas y los costos (en aplicaciones farmaceúticas).
  • La simulación de la acción de los átomos y electrones en celdas solares, para contribuir al desarrollo de esta rama con eficiencias más altas de energía que las que actualmente se tienen.
  • Simulación de la propagación de las ondas sismológicas, de movimientos fuertes y tsunamis, para predecir los efectos que estos pueden tener en las estructuras hechas por el hombre; predecir entonces la extensión de las zonas de impacto de los terremotos con el propósito de prevenir desastres y contribuir, finalmente, al diseño de estructuras que resistan los movimientos telúricos.
  • Simulaciones de alta resolución de los modelos de circulación de la atmósfera para poder predecir detalladamente los fenómenos climáticos, como por ejemplo, la formación de nubes.

Riken y Fujitsu han desarrollado la computadora K como parte del programa de infraestructura de alto desempeño del Ministerio de educación, cultura, deportes, ciencia y tecnología, del Japón.

Fuente: Network World

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