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Visual Studio es la herramienta de programación que en los últimos años Microsoft ha promovido consistentemente, particularmente en lo que se refiere al marco de trabajo .NET, el cual funciona básicamente bajo la plataforma Windows. Incluye una enorme biblioteca de desarrollo y soporta muchos lenguajes de programación, los cuales permiten (al menos en teoría), interoperatividad, es decir, cada lenguaje puede usar código escrito en otros lenguajes. Los programas escritos en el marco de trabajo de .NET se ejecutan en un ambiente de software (en contraste con los ambientes derivados del hardware), conocido como CLR – Common Language Runtime, lo cual no es otra cosa que una máquina virtual que da importantes servicios como seguridad, manejo de la memoria y manejo de excepciones. La librería de clases y el CLR constituyen la parte medular de .NET.

La clase base de .NET proveé la interfaz con el usuario, acceso a datos, conectividad con base de datos, criptografía, desarrollo de aplicaciones web, algoritmos numéricos y comunicación de redes. Los programadores producen entonces software que combinan sus propio código fente con el que entrega .NET para el desarrollo. El ambiente integrado de trabajo se llama precisamente Visual Studio.

La versión de Visual Studio 11 ya está lista para ser descargada por quienes se interesen en este medio ambiente de programación. La descarga completa contiene un preview de .NET 4.5, el lenguaje F# 3.0, así como ASP .NET MVC y puede instalarse bajo Windows 7 u 8.

Hay muchas actualizaciones menores, por ejemplo, el soporte de C++ se ha mejorado y se incluye Javascript en una ventana. Para los lenguajes que no son .NET también han mejorado su uso, quitándoles la etiqueta de “ciudadanos de segunda“. Evidentemente se pueden usar muchos lenguajes que no son necesariamente parte de .NET, pero ahora ya no “se les hace el feo“, por decirlo de una manera coloquial.

En lo que se refiere a los lenguajes .NET, VB y C#, las novedades más importantes se basan en las rutinas Async. Esto es una forma de encapsular la necesidad de hacer ciertos procesos que esconden, por así decirlo, la naturaleza asíncrona de la interacción que el código pretende hacer. Básicamente ahora lo que ocurre es: “espera hasta que se complete la tarea, pero no te pongas en modo de no responder sobre ese hilo de ejecución”.

C++ tiene nuevas características, entre las que se cuentan un vectorizador automático y paralelizador para hacer más veloces los ciclos iterativos. Particularmente algo notable son las herramientas para DirectX. Claramente ahora, si se desea escribir un prograa DirectX, Microsoft piensa que debe usarse C++ pues hacer esto en otro lenguaje parece difícil. En C++ ahora se tienen editores para las diferentes tareas, soporte para el sombreado y un depurador DirectX que le permite trazar el código hasta el punto donde se ha dibujado incluso un pixel.

Con respecto a .NET 4.5, hay varias actualizaciones en la funcionalidad de su núcleo, or ejemplo, en la nueva interfaz que ahora usan los programas de Windows. Sin embargo, lo que parece más importante es .NET para Metro. Así, ahora se pueden remover las instancias de Win32, Win Forms, WPF y Silverlight, para manejar .NET for Metro, una biblioteca de clases que puede usarse para crear aplicaciones en esta nueva interfaz de Windows, que es precisamente la que usará Windows 8. Sin embargo, aún parece que hay que trabajar más en esta biblioteca de clases para llegar a un diagnóstico adecuado de las bondades de usar Visual Studio 11 en este contexto. Habrá que esperar aún.

No obstante los pros y contras (siendo franco, más pros que contras), el sistema puede descargarse de aquí.

Fuente: i-programmer

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