En otro giro de tuerca en la búsqueda de tecnología accesible para ayudar a los invidentes y débiles visuales, se ha creado otro sistema experimental, en el cual el sistema asigna sonidos a objetos, permitiendo a los invidentes ser capaces de reconocer su entorno.

Los ingenieros del Centro de Investigación para Tecnologías Gráficas, de la Universidad Politécnica de Valencia, España (UPV), han creado un sistema experimental, el cual a través de diferentes sonidos, un invidente puede enterarse del entorno. El sistema ha sido bautizado como EYE 21 y consiste en un par de anteojos de sol, con dos video cámaras miniaturas interconstruídas, una computadora y un par de audífonos. El sistema sigue la idea del sonar para lograr que el invidente pueda “ver” el entorno.

Las dos cámaras son capaces de analizar el espacio enfrente de ellas, creando un modelo tridimensional de éste. Los sonidos se asignan a varias superficies en dicho espacio y se reproducen a través de los audífonos. Mediante el escuchar este mosaico de sonidos, los usuarios invidentes reportan ser capaces de “oír el espacio”, con sus cerebros, convirtiendo los sonidos en formas.

Un enfoque similar ha sido usado en el sistema AirPix del tecnológico de Virginia, que crea una representación táctil del entorno en un conductor de autos, el cual puede sentir poniendo su mano sobre una matriz de pequeños agujeros que lanzan aire presurizado.

Actualmente hay cuatro prototipos de EYE 21, con un conjunto de 10 más para hacer pruebas. La tecnología de la UPV se desarrolló como parte del proyecto: Cognitive Aid System for Blind People (CASBLiP)

Fuente: GizMag

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