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El choque generacional va pegando dependiendo del año de nacimiento, obvio. Para los que llevamos un poco más de cuatro décadas en este planeta, hemos sido testigos de todo el desarrollo tecnológico y como ha cambiado la forma de comunicarse de los seres humanos.

Desde el uso del fax en oficinas (recuerdo que todavía conocí un aparato de telex, ufff, ese sí es para el museo) hasta el nacimiento del correo electrónico, ha cambiado la forma pero nunca el fondo. Seguimos queriendo y necesitando comunicar estados de ánimo y emociones, hablando desde el punto de vista personal y, claro, datos concretos y propuestas específicas hablando de negocios.

Conservando el fondo pero no la forma, el uso masivo del e-mail sin duda generó un parte aguas en toda esta gran cascada de bits y bytes. La moda era, hace unos 10 años, el e-mail. Poco a poco fueron ocupando un lugar en las tarjetas de presentación, en los créditos de las películas o programas de televisión y en muchos lugares más esos raros conjuntos de caracteres que incluían la todavía más rara “arroba”. Así, el correo se consolidó como el método inmediato para enviar y recibir información. Recuerdo que en el ISP (empresa que vendía servicios de conexión a Internet) donde colaboraba, teníamos un acuerdo con otra empresa que daba servicios de radiolocalización (los famosos bips) y teníamos la capacidad de recibir un ” bip” cada vez que llegaba un correo al mail!!! Eso era la pura modernida´ y no cosas.

Con ese sistema, cada que llegaba un correo se podía ver en la pantalla del radio el remitente y las primeras letras del campo del asunto… pero nada más. Lo que seguía era llegar a una PC para poder leer el mensaje (nada de redes WiFi, todo era cableado y casi no había laptops).

Así, el correo ha seguido evolucionando hasta convertirse en algo parecido a la columna vertebral de las comunicaciones en muchas empresas, instituciones académicas y algunas dependencias del gobierno. El correo sirve lo mismo para comunicar buenas y malas noticias. Casi todos los usuarios de Internet tienen más de una cuenta de correo, en algunos casos la “oficial” o de trabajo y otro par de cuentas para asuntos personales. Con el tiempo y la facilidad de uso, el envío y recepción de mensajes de correo se ha vuelto omnipresente y es un estándar de facto el que todo aquel con el que interactuamos, tiene, por lo menos, una cuenta de correo.

Sin embargo, algunas nuevas tendencias parecen indicar que el correo, por lo menos como lo conocemos el día de hoy, cambiará profundamente y dejará de ser la principal vía de comunicación para mucha gente… ¿será?

Veamos un par de asuntos. Primero, los mensajes “no solicitados” o el famoso correo basura o SPAM es un dolor de cabeza de considerables dimensiones para todos. Desde el punto de vista del proveedor del servicio de mail, requiere de importantes inversiones para tratar de evitar que llegue al cliente. Por el lado del usuario, siempre ha sido una molestia tener que lidiar con estos mensajes que llegan simplemente por llegar.

Ahora bien, las exigencias modernas de estar disponible en todo momento y poder contestar al instante cualquier petición de contacto -personal o de negocios- ha hecho que el e-mail sea lento… el usuario tiene que consultar el correo para revisar nuevos mensajes (claro, en algunos casos llega de forma automática al teléfono, pero no es regla)… así es que, sobre todo para las nuevas generaciones, el uso del correo electrónico como principal medio de comunicación tenderá a cambiar.

Pero, ¿qué se usará? Esa es una pregunta que todavía no tiene una sola respuesta. Veamos algunos ejemplos. Para todos los que tienen un dispositivo BlackBerry, el mensajero de la firma viene a ser una solución bastante decente en términos de costo/beneficio y capacidades. Para los que no usan esta marca de dispositivos, está el MSN Messenger que se puede usar en casi todos los teléfonos inteligentes, porque, claro, el no usar correo implica utilizar otra forma de contacto, de respuesta más inmediata y eso sólo se logra con un teléfono inteligente cuando se está fuera del alcance de una PC.

Otra opción más es Twitter, que usando los mensajes directos es posible mantener una conversación primitiva con otros usuarios del sistema. Facebook y su chat también ofrecen opciones al correo electrónico. Podrá sonar descabellado que estemos viviendo el principio del fin del correo electrónico, pero así nos tocó con el fax y otros medios de “comunicación” como los radiolocalizadores… ¿cuánto más durará el e-mail?

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