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Best_Buy_Express

A punto de salir de la ciudad de Las Vegas rumbo a Detroit para otro evento, me doy cuenta que a mis audífonos (unos que venían en algún teléfono) les falta el “chupón” de uno de los canales, así es que saco todo lo que tengo en la maleta de mano para ver si aparece, pero no. Quién sabe desde cuándo no lo tiene (unos días por lo menos). Así es que evalúo las opciones (falta como media hora para que se vaya el avión) y por fin encuentro el pretexto para comprar algo en esas máquinas expendedoras de BestBuy, llamadas “Express” que he visto por años en muchos aeropuertos. Hay una justo a unos metros de la sala de abordar, así es que rápidamente llego “toco la pantalla para comenzar” y reviso las opciones.

Con precios exorbitantes por unos audífonos (más de 250 dólares) por fin encuentro unos que cumplen con las “tres B”, buenos, bonitos y de a 20 dólares, además, incluyen micrófono que es precisamente lo que busco para grabar videos para unocero.com. Para salir del paso están bastante bien. Por un segundo pienso “¿y si se atora la máquina?” … “nooo, eso no me puede pasar a mi”.

Así es que sigo las instrucciones, simples por cierto, e intento pagar con una tarjeta de debido, de la que no recuerdo el PIN, así es que no la autoriza. Saco una de crédito y listo, pone la pantalla “Autorizando, un momento por favor”, en unos cuantos segundos, veo que el aparato “posicionador” comienza a moverse hasta su destino … donde están mis audífonos. Llega justo al lugar y por la parte de atrás “algo” empuja la mercancía hacia una canasta transportadora para después dejarla justo detrás de una puerta que debes levantar para sacar la compra.

Lo veo y no lo creo. Lo veo y no lo creo. Comienzo a maldecir a toda la tecnología del universo universal. Lo de “atrás” no alcanza a empujar bien la pequeña caja rectangular y al momento de pensar que ya está en la canasta, se arranca el brazo transportador y finalmente los audífonos caen al piso de la máquina. ¡Me lleva la tecnología! El sistema me sigue diciendo “Gracias por su compra, abra la puerta y tome su producto”, por más que le quiero dar “Cancelar” o algo en pantalla, nada. Simplemente dice que abra la puerta y tome mi producto. Así es que abro la puerta y paso la mano a lo idiota, pues no hay nada.

En ese momento la máquina como que se da cuenta que algo falló y comienza una operación de “reset”. Dice “Un momento por favor”, mismo que espero y pienso “ah, igual y se dio cuenta de que no he retirado los audífonos y ahorita me los entrega”, jaja, claro que no. El equipo reinició y simplemente se quedó esperando al siguiente cliente.

Tengo el ticket de compra con todos los datos y se me ocurrió tomar la foto que acompaña a esta nota. Ahora estoy precisamente a bordo del avión rumbo a mi destino y llegando estaré marcándoles al único teléfono que viene (que es para regresar mercancía) … así es que a ver qué me dicen. Por lo menos creo que la foto puede ayudar a recuperar esos 20 dólares.

Eso me pasa por “decretar” y pensar ¿qué pasa si falla la máquina?. No creo que sea muy común, pero me tocó en esta ocasión, después de años y años de querer usarlas para algo. Fue un producto de 20 dólares … ¿si hubiera comprado uno de 500? Ni hablar. Así es que si vas a comprar en estas maquinitas, no “decretes” nada antes de tiempo. Por lo pronto ando con unos audífonos “cojos” que sólo tienen un chupón. Más suerte para la próxima.

Foto_Best_Buy_Express

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