Adios Carlos

Muy creativa la campaña que está desplegando la empresa que más publicidad mueve en este país: Televisa. Después matar de un día a otro las marcas “Cablevisión” y “Cablemás” que durante décadas significaron la posibilidad de ver algo más que televisión abierta, ahora “izzi telecom” retoma el sinuoso y complejo camino de la competencia frontal y directa contra el emporio de Carlos Slim en México, más los que se acumulen.

Pero, ¿qué pasa realmente? Es más o menos simple de entender. Durante mucho tiempo Telmex fue considerada una empresa monopólica y hacía prácticamente lo que le venía en gana, de hecho era un monopolio del estado. En 1991 es privatizada y todo comienza a cambiar desde el punto de vista servicios, atención a clientes, ya no había que esperar años para obtener una línea nueva, etc. El comprador decide invertir para hacer crecer la empresa y, obvio, generar utilidades. Luego viene de la mano Telcel para completar la oferta, aunque siempre se han manejado por separado. Esto, con una pobre regulación entre lo que sí se podía y no se podía, generó prácticas monopólicas y seguramente las aprovecharon durante todo el tiempo que pudieron.

Pero el inicio del fin ya fue decretado. Después de varios años de intensos debates, por fin tenemos en México la nueva “ley telecom” que, entre otras cosas, permite más competencia entre empresas del sector y elimina, por ejemplo, los cobros de “terminación de llamada” que eran altamente benéficos para la empresa con mayor participación de mercado (todos le quieren llamar a alguien de esa empresa).

La convergencia siguió su ritmo y ahora todo es una mezcla de bits y bytes. ¿Qué hace una empresa productora de televisión vendiendo acceso a Internet y servicio de teléfono? ¿Qué hace una telefónica queriendo vender señal de video por sus cables? Esto es el resultado de la integración de servicios y lo que conocemos genéricamente como “triple play”, que pueden ser dos, tres o cuatro servicios. En el caso de Televisa, desde hace tiempo se le amplió la concesión para poder vender telefonía en forma adicional.

En el caso de Telmex, le siguen negando la misma opción, pero a la inversa. Ellos han vendido siempre telefonía y el “título de concesión” le impide, hasta la fecha, ofrecer señal de video por el mismo cable de teléfono. ¿Por qué? Vaya usted a saber, pero sin duda el día que se lo permitan, al tener tal tamaño y penetración en todo el territorio nacional, los demás que ofrecen video (Televisa) no se la van a pasar nada bien y van a sufrir enormemente. Competir contra el más grande nunca ha sido sencillo.

De ahí que la nueva ley telecom obligará a reducir el tamaño de Telmex y Telcel para dejar de ser considerados “dominantes” y entonces sí puedan gozar de los mismos beneficios que los demás competidores. Sin embargo, el proceso es complejo y no se puede resolver en una par de meses… llevará algo de tiempo para que al final de cuentas todos se encuentren en las mismas condiciones para competir.

Ahora bien, aquí la pregunta obligada es, ¿qué hará el “Carlos” de los anuncios de Televisa? ¿Se quedará con los brazos cruzados esperando a perder clientes así nada más? ¿Tiene tantos que no le va a importar? ¿Le están haciendo un favor al quitarle unos cuantos clientes para dejar de ser preponderante? ¡Quién sabe! Lo único interesante es que esto se va a poner bueno y todo apunta a que, por fin, los usuarios, los que pagamos, los que consumimos, obtengamos mejores servicios y a precios competitivos. Si todo esto funciona, podremos decir adiós Carlos, adiós Emilio, adiós Ricardo sin mayor problema y todas las veces que queramos.

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