Foto empañada

Unos días de sol, arena y mar a nadie le hacen mal, pero sí pueden poner en problemas al Samsung Galaxy S7 edge que estoy usando desde hace un par de semanas. Además del iPhone que tengo siempre como referencia, cambio constantemente de teléfono. Siempre me preguntan, ¿qué teléfono usas tú? Y no hay respuesta. Siempre cambio, siempre pruebo. Es mi trabajo. De hecho ya nadie me hace caso con mis teléfonos nuevos: “Ahh, ¿ooootro?”. Pues sí.

Foto matuk

Aquí una de las primeras fotos ya dentro de la alberca… todo bien.

Que recuerde, los últimos que han pasado por mis manos son un Moto G 4ª generación, Sony Xperia X, Nexus 6P, Huawei P9, Lanix y un ZTE, además de varios de origen chino sin presencia comercial en México. Así pasan las semanas y los meses, yo siempre cambiando de teléfono. Y sí, las empresas siempre me los hacen llegar. De hecho, parte del plan de enviarte los teléfonos es que, precisamente, escribas del producto. Pero no todo es siempre miel sobre hojuelas…

Regresando al sol, arena y mar, acabo de vivir una experiencia más que interesante. Unos días de playa con la familia y de repente, en plena alberca del hotel, recuerdo que el S7 edge es contra agua. Todos con sus iPhone “qué no los toque nada, no se salpiquen” y eso, y yo bien “machín” con mi celular “todoterreno”.

Desastre total ... no se aprecia nada

Después de sacarlo del agua, así quedaron las fotos. Desastre total.

—¿Y si tomamos fotos adentro de la alberca, en el agua?
—¡Pero cómo! ¿Se puede?
—Claro, este teléfono lo puedes meter al agua
—¿En serio? ¿Meter meter?

Rápidamente le di rewind mental a las decenas de presentaciones que me he chutado de este y muchos otros productos y, sí, es contra agua. No sea la de malas y falle la memoria, así es que revisé en su sitio web y después de buscarle un buen rato encontré esto:

 Gracias a una combinación de materiales de alto rendimiento, encontramos una solución increíble y eficaz para aislar completamente los componentes internos mientras que los puertos USB y entradas de para audífonos permanecen abiertas. Se acabó el problema de usar cubiertas o fundas adicionales. 

Ojo, en ninguna parte dice que lo puedes sumergir durante mucho tiempo y usar abajo del agua como si fuera “sumergible”. Simplemente dice que es “resistente al agua”. De hecho, el sitio en inglés de la firma tiene más información que el que está en español y abajo en las notas dice textualmente lo siguiente: “Water resistant up to 5 feet of water for up to 30 minutes; rinse residue/dry after wet”

Otra foto con problemas...

Otra foto con problemas…

Así es que, a darle. Total, sólo lo quería meter un poco al agua, tomar unas fotos y listo. Me aventé a la alberca y ya saben…:

—Nooo, ¡en serio lo metiste!
—Claro, a ver, pónganse para la foto
—¡Yo! ¡yo! ¡yo! una selfie
—¿Toma vídeo?
—¿No se descompone?

Con todo mi aplomo tecnológico, después de unos cuatro o cinco minutos de estas actividades decidí sacarlo del agua, dejarlo en un camastro y listo. Tenía la precaución de secarlo y “sacudirlo” porque me acuerdo que tiene el puerto USB y el de audífonos “sin tapita”. Así es que se quedó unos tres o cuatro minutos al sol, tostándose y finalmente lo guardé en una maletita, de esas típicas que uno lleva a la zona de albercas y playa de un hotel.

Al poco tiempo llegó la hora de comer y revisamos las fotos “acuáticas” que tomamos con el S7. Todas buenas. De hecho, la cámara de este celular es de las mejores que he usado, gracias en parte a que las fotos las muestra en una pantalla Super AMOLED que se ve increíble, entonces la foto se ve increíble también.

Si la pasas a otro celular ya no se ve igual. Pero en general buenas fotos y un par de vídeos de esos que quedan “curiosos”, pero a la hora de querer tomar una selfie en la mesa después de comer, me di cuenta que está como “empañada” y pensé “claro, está un poco sucio el lente”. Pero nada de sucio, estaba empañada por dentro.

“En la móder, ya le di en la ídem al teléfono”, pensé. ¿No que era contra agua? Pues sí, pero algo pasó. Se notaba cómo había una capa de agua por dentro justo encima del lente de la cámara. A ver, ¿y la bocina? Puse una canción y se escuchó de la patada. Todo mal.

El equipo seguía funcionando en cuanto a la pantalla y botones, pero la cámara tomaba fotos “empañadas” y la bocina se escuchaba bien mal. ¿Ya pasó a mejor vida?

Otra foto al día siguiente ... ya todo normal.

Otra foto al día siguiente… ya todo normal.

Pues no, o casi no. Finalmente la cámara terminó recuperándose por completo, se le quitó lo empañado en un período de varias horas y ya toma fotos como siempre. La bocina igual, se escucha bien, casi igual que siempre.

En este video podemos ver una explicación de cómo es resistente al agua este modelo:

Lo que sí no funciona hasta hoy es el sensor que aumenta o disminuye automáticamente el brillo en la pantalla. No sé si es un error de hardware, pues ya lo reinicié varias veces y aunque ponga el modo automático del brillo, siempre lo sube a todo. Lo que hay que hacer es dejarlo en modo manual e irlo ajustado de acuerdo a lo que necesite.

Actualización Agosto 30: ¡Ya funcionó! Simplemente borré todos los datos, es decir, una buena formateada y quedó como nuevo. El sensor vuelve a funcionar sin problema.

Las gotas que se formaron dentro de la cámara del Galaxy S7 edge

Las gotas que se formaron dentro de la cámara del Galaxy S7 edge

Momentos críticos me tocaron vivir con este S7 edge. ¿Valió la pena meterlo al agua? Sí por las fotos, pero no por la angustia. Definitivamente no lo volveré a hacer y creo que tanta protección que de repente falla, puede salir contraproducente. ¿Si se hubiera descompuesto? ¿Un corto circuito?

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