Para muchos, James Gunn es el director de las dos entregas de Guardianes de la galaxia que van estrenadas hasta ahora. Pero para los amantes del cine de horror, James Gunn es un egresado de la productora de género Troma Entertainment, guionista del estupendo remake de El amanecer de los muertos (2004) y director de la película de culto Criaturas rastreras (2006).

Gunn regresa al género que profesionalmente lo vio nacer con Brightburn: Hijo de la oscuridad, cinta producida por él, escrita por su hermano Brian Gunn y su primo Mark Gunn, y dirigida por su amigo David Yarovesky.

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Es una película que querrán ver en pantalla grande los fans de los superhéroes y del cine de horror, pues:

1. Toma el mito del superhéroe y lo tuerce para ofrecer algo que se distancia por completo de películas como las de Marvel.
Gunn y su equipo parten de un sencillo planteamiento: ¿Qué pasaría si un ser superpoderoso llegara a nuestra sociedad, pero en lugar de hacer el bien -como tanto nos lo han planteado los cómics- resultara ser un ente malévolo?

Esta idea les permite jugar con los tropos del superhéroe, de modo que los superpoderes no son retratados como aspectos que maravillan, sino como detonantes de situaciones agobiantes y aterradoras.

2. Es una cinta de horror en toda la extensión de la palabra. 
La propuesta de Brightburn podría ser relacionada al cine de superhéroes (después de todo, hay superpoderes y una persona voladora que utiliza máscara y capa), pero en realidad se trata de un filme instalado en el horror. 

En conferencia previa a la proyección de la película a la prensa mexicana, Yarovesky dijo que su idea era trasladar al mundo de los superhéroes lo que hizo John Carpenter con Michael Myers en la original Halloween de 1978. Por ello la abundancia de secuencias en las que el ente superpoderoso acecha a sus víctimas o las observa tranquilamente desde la lejanía antes de asesinarlas.

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3. Deja un sabor similar al de las historias que DC Comics publicó bajo el sello Elseworlds.
Los que leen cómics, saben que en algún momento DC Comics contó con Elseworlds, un sello para abordar historias bajo la interrogante “¿Qué pasaría si..?”, de forma que ahí salieron trabajos icónicos como Gotham by Gaslight y Superman: Red Son.

Bajo esa idea, Brightburn puede verse como una planteamiento inverso de Superman, en el que el extraterrestre no bajó a la Tierra para convertirse en el faro de esperanza de la humanidad, sino para erigirse como un ente de aniquilación.

Con todo y sus marcadísimos tropiezos, Brigthburn: Hijo de la oscuridad es un bienvenido twist a la oferta del cine de superhéroes, uno que querrán checar fans de Gunn y del cine de horror en general.