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El mundo automotriz está lleno de conceptos atrevidos y extraños, pero muy rara vez un carro de la época de la Segunda Guerra Mundial atrae nuestra atención por razones que no tienen nada que ver con su naturaleza antigua. Este Pontiac 1939 aplica a tal caso.

Con el apodo de “Carro Fantasma”, las partes de su cuerpo están hechas completamente de plexiglás, material que fue introducido en 1933, sólo seis años antes de que este coche fuera hecho. El auto por el que puedes ver a través (y que tiene el título de primer carro transparente construido en América) llegó al negocio de las subastas el sábado pasado en Michigan, Estados Unidos.

Al final de la subasta, el vehículo recibió una oferta de $308,000 dólares. La historia del Fantasma incluye un debut en la New York World´s Fair (Feria Mundial de Nueva York). Fue parte de la exhibición de General Motors titulada Futurama y fue diseñado para demostrar el futuro de la ingeniería automotriz.

Originalmente tenía un costo de construcción de $25,000 dólares, que cuando fue ajustado a los costos de inflación llegó hasta un tope de $3888,000. Sorpresivamente, el carro aún corre igual que lo hacía hace 70 años y en el odómetro muestra un recorrido total de 138 kilómetros.

El motor de seis cilindros tiene 85 caballos de fuerza y una transmisión manual de tres velocidades. Desafortunadamente, como el Carro Fantasma fue pensado para servir como auto de exhibición solamente, carece de cosas como  un número de identificación, lo que no permite que se pueda registrar fácilmente.

Algunos modifican sus celulares, sus computadoras o algún otro aparato para verse diferente a los demás, otros lo hacen con autos clásicos con valor histórico. No cabe duda de que lo geek puede estar presente en cualquier lugar y en cualquier pieza histórica.

Fuente: Yahoo! News

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