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Hemos sabido de distintas formas en las que un automóvil puede utilizar un combustible para circular; desde la gasolina, etanol hasta medios menos convencionales y que difícilmente podrían llegar a ser sustentables. Ese podría ser el caso de este coche que tiene un motor propulsado por la energía del café. Y tú que creías que la única bondad de ese grano era la de levantarte por las mañanas.

Martin Bacon fue el ingeniero británico capaz de lograr esta hazaña. El proyecto, sin darle más vueltas, se llama The Coffee Car. La velocidad a la que logró llegar este automóvil fue de 107 km/h, lo que le dio un lugar en el libro de Récords Guinness.

Lo interesante es saber cómo funciona el combustible rico en cafeína. Esto es posible gracias a la gasificación, proceso en el que se introduce una cantidad controlada de oxigeno (o vapor) en los granos de café (o cualquier material orgánico basado en carbono) y se incrementa la temperatura del combustible a temperaturas encima de los 700°C, generando algo llamado gas sintético.

El gas sintético consiste en el monóxido de carbono, hidrógeno, dióxido de carbono y metano, que puede ser quemado usando un motor de combustión interna.

Básicamente, El Carro Café es un intento para mostrar que medios ecológicos pueden ser usados para darle energía a los autos. Quizá, solamente, faltaría hacerlo con un carro un poco más atractivo para tener todo el paquete completo.

Más abajo puedes ver el video del proceso de creación de The Coffee Car. Es muy interesante, tomando en cuenta el estado inicial de ese Rover SD1 y la imagen final. Si quieres ver la prueba de velocidad, visita este link.

Fuente: Extreme Tech

 

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