Hace unos años había pocas empresas que empezaban a incursionar en dispositivos para los deportistas. Polar, por ejemplo, hacía un reloj que tenía una banda que se ponía en el pecho y que se enlazaba al dispositivo en la muñeca para así llevar registro de las pulsaciones, de la cantidad de pasos dados, etcétera. Polar vendía diferentes tipos de relojes que hacían diferentes cosas, unos más que otros. Yo tuve el más básico pero cuando se le acabó la pila al dispositivo que se ponía en el pecho empezaron los problemas, pues no se le podía cambiar la batería directamente, sino que había que llevarlo a un centro especializado para ello. ¿Resultado? Dejé de usarlo.

Pero en este 2017 (y quizás ya un par de años antes), empezaron a aparecer dispositivos como la banda de salud que propuso Microsoft y que tuvo una buena acogida entre el público interesado en estos gadgets. Pero la banda de salud, que media pasos, pulso, calorías e incluso cómo dormía uno, resultaba bastante costosa. Y a mí me interesó en particular porque en principio pensaba que podría programarse. Sin embargo, nunca me animé a gastar la cantidad de dólares que pedían por la misma y me quedé esperando a otras alternativas.

Estas alternativas llegaron eventualmente y fueron los chinos -que todo parecen copiarlo- que salieron con una gama completa de todo tipo de bandas para el que hace ejercicio. La virtud es que prácticamente todas estas bandas y monitores de salud son relativamente baratos y aunque no los puede programar el usuario, cosa que era de mi particular interés, permiten llevar registro de nuestras actividades a una fracción de monitores como el de Polar o Microsoft (en donde creo que este último ya incluso está descontinuado).

En busca de otra smartband con más funciones

Ahora me han regalado la VeryFit, un monitor de salud que va en la muñeca y que se sincroniza vía una app con el teléfono Android (o iOS). Al contrario de lo que me pasó con un monitor chino hace algún tiempo, éste se sincronizó automáticamente vía BlueTooth (una vez descargada la app) y una vez hecho este paso, ya se puede usar.

La banda muestra de inmediato la hora y la fecha actual. Tiene un medidor del pulso, un contador de pasos, contador de calorías, kilómetros recorridos y en principio es contra agua, pero me parece que solamente está protegida cuando le cae accidentalmente agua pero no sé si se pueda uno meter a bañarse o nadar con dicha banda.

La app permite configurar los datos básicos del usuario, como pueden ser estatura, peso, sexo. Entonces el sistema calcula la longitud promedio de centímetros. que uno se desplaza en cada paso. Tiene además notificaciones variadas y puede además controlar el teléfono sincronizado para tomar fotos desde el monitor de salud.

En estos días que la he usado continuamente me he dado cuenta que el contador de pasos funciona bien, pero no es absolutamente preciso porque en ocasiones cuenta como pasos cuando va uno en el microbús y éste pasa un tope sin fijarse, pero en realidad esto no tiene mucha importancia. Por otra parte, el monitor del pulso cardiaco es poco preciso y parece más bien una puntada que una característica a la que hay que darle cierta importancia. De todas maneras, ninguno de estos monitores tiene la leyenda de “For Life Support”, es decir, que sirve para hacer mediciones serias de los signos de vida.

Lo que me parece que funciona mejor es el monitor de sueño. En estos días he notado que el sistema me dice cuántas y cuáles horas son las que he dormido profundamente, cuáles fueron las horas en las cuales dormité y cuántas veces me desperté. ¿Cómo puede saber todo esto? Fácil, por la actividad de movimiento. Si hay nula actividad el reloj piensa que está uno en un sueño profundo. Si hay más movimiento el sueño es ligero y de plano, demasiado movimiento implica que el usuario está despierto.

Los mejores wearables de 2016

Por otra parte, el monitor tiene un cargador USB y se conecta directamente al dispositivo. Un monitor anterior que tuve me obligaba sacarlo de su correa para poderlo conectar, pero sospecho que esto a la larga hará que la correa se rompa eventualmente. En este que ahora uso no se necesita sacar el aparatito de la correa, sino que se conecta directamente. No me quiero olvidar que más o menos el monitor dura unos seis a siete días antes de tener que volver a cargarlo.

En tiendas como Amazon este dispositivo cuesta unos 500 pesos, pero esta tienda no lo manda a nuestro país. Hay sin embargo alternativas como Mercado Libre o el mismo Amazon para ubicar otras bandas de salud que hacen más o menos lo mismo que la que he reseñado.

¿Vale la pena? Sí, en mi opinión es un reloj con características que al menos nos hacen pensar un poco más en mantenernos activos. La app tiene opciones para que el monitor nos avise de estar demasiado tiempo sentados o en una actividad por demás sedentaria. Si usted es fanático del deporte o si quiere empezar a llevar control de cuanto camina o qué tan bien duerme, este aparatito puede serle de mucha ayuda. A mí sí que me ha gustado.