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La industria de los videojuegos en México parece entrar en una etapa de madurez, aunque a un ritmo menos acelerado comparado con otros países de Latinoamérica. Hace algunos días se llevó a cabo en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) un ciclo de conferencias sobre la creación de videojuegos en nuestro país, con el fin de que varios estudiantes tuvieran la oportunidad de conocer más de este sector que seguro les llama mucho la atención.

En él estuvieron presentes algunos desarrolladores que han logrado sobresalir de una u otra manera en el área de desarrollo de videojuegos de México. Por ejemplo, estuvo Antonio Uribe, fundador del estudio HyperBeard Games, quien nos habló de cómo fundó su compañía después de pasar por un montón de proyectos que al final no tuvieron éxito, pero que, al conseguir a las personas correctas, logró levantar un pequeño estudio para desarrollar pequeños juegos móviles como pasatiempo, pero nunca pensó que tendría tanto éxito, y después de la fama que tuvo su título Kleptocats, el estudio logró obtener su renombre en todo el mundo y obtener ganancias de ello.

Incluso aprovechó para dar algunos tips para comenzar a crear videojuegos, los cuales se resumen en las siguientes diapositivas:

Después pasó al frente Nadim Matuk, uno de los fundadores de Kokonut Studio, una compañía encargada de crear experiencias tecnológicas nuevas, especialmente para dispositivos móviles. Su primer proyecto en videojuegos fue Sky Hero, inspirado en el cadete Juan Escutia, el mítico personaje de la historia nacional que se aventó desde lo más alto del Castillo de Chapultepec envuelto en la bandera mexicana durante la intervención estadounidense en 1847, y en la que básicamente se trata de evadir obstáculos.

A pesar de ser una idea básica basada en un suceso histórico de México, logró tener buena aceptación y fama, lo que hizo que Kokonut pudiera obtener nuevas licencias para otros juegos, incluidas Hot Wheels y El Chavo. Y aunque estos experimentos no tuvieron el éxito que se esperaban, esto no ha hecho que el estudio deje de trabajar en nuevas ideas, ya que nunca se sabe cuándo volverán a tener un golpe de suerte.

Y es que en muchas ocasiones, una idea extremadamente sencilla puede llegar a ser la más exitosa. Sólo hace falta ver aquellos pequeños juegos fáciles y adictivos de jugar que siempre se encuentran liderando las tiendas virtuales de aplicaciones, como Candy Crush, Angry Birds o Clash Royale.

Sin embargo, a pesar de que sí existen casos de éxitos, la industria de producción de videojuegos en México se encuentra actualmente en una fase de desarrollo, debido a la persistente falta de oportunidades para desarrollarse en este tipo de actividad bajo un esquema corporativo o empresarial.

Lo anterior se ve reflejado en la distribución del tipo de empleo de los desarrolladores nacionales, puesto que existe una alta proporción de empleados dedicados a la creación de videojuegos bajo un esquema independiente, son pocos casos los que llegan a consolidar su creación en una empresa con generación de empleos e ingresos en el largo plazo.

De acuerdo a estudios recientes, 40% de los desarrolladores de videojuegos en México trabajan de modo independiente (principalmente generando distintos tipos de aplicaciones gratuitas), mientras que únicamente 10% de los desarrolladores han consolidado su propio negocio. Esto demuestra que una gran proporción de esta mano de obra se encuentra deslindada de grandes corporativos.

En el caso de nuestro país, 6 de cada 10 desarrolladores dedican su actividad al desarrollo en smartphones y 32% en tabletas, mientras que únicamente 26% se especializan en el desarrollo de juegos en consolas fijas, respondiendo a una demanda de 40.7 millones de mexicanos que utilizan sus smartphones como principal dispositivo de juego.

En promedio, un desarrollador en México percibe alrededor de 12,000 MXN mensuales, que no corresponden a la inversión destinada a la formación y capacitación especializada para poder participar en esta actividad, y la mayoría de los desarrolladores (55%) consideran que una de los principales obstáculos para comercializar sus creaciones en el mercado consiste en la falta de apoyo económico o logístico, al que le sigue la escasez de mano de obra especializada o capacitada (14%).

Sin duda la formación académica es un elemento básico para promover la competitividad y la productividad. Estos elementos son esenciales para integrarse adecuadamente a cualquier mercado. Aproximadamente 4 de cada 10 estudiantes interesados en el área de desarrollo de videojuegos estudian una carrera especializada particularmente en esta actividad, mientras que el resto estudian carreras afines, por ejemplo, animación y arte digital y sistemas computacionales.

Al final, no existe una fórmula exacta para comenzar a crear videojuegos en México, pero sin duda es momento de enfocarse en promover las oportunidades de desarrollo de producciones domésticas de juegos competitivas a nivel internacional, a partir de otorgar financiamiento y enfatizar la capacitación y formación especializada.

México a punto de tener su propia clasificación para videojuegos

Para lograrlo, será tarea compartida de los actores de la industria y del gobierno aprovechar el dinamismo y cambio tecnológico que se presenta al interior de esta industria, para así aumentar la participación del mercado de desarrollo de videojuegos dentro del aparato productivo nacional.

Por ello, si conoces de universidades que tengan esquemas de estudio para el desarrollo de productos digitales de entretenimiento, incluidos videojuegos, o algún programa por parte del gobierno que incentive la producción de este tipo de productos, te invitamos a compartir dicha información con nuestros lectores en los comentarios.

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