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El inicio de la enfermedad de Alzheimer se considera estar relacionada con la deposición de altas concentraciones de proteína beta amiloide en el cerebro. Bajo esta premisa investigadores de la Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne han crearon un implante que produce anticuerpos anti-amiloide beta para frenar la enfermedad.

En los cerebros con Alzheimer, los oligómeros beta-amiloide atacan las sinapsis de las neuronas, causando su muerte y destruyendo la memoria. Conforme pasa el tiempo, los beta-amiloides se acumulan y forman placas, las cuales son detectadas por las pruebas actuales. Sin embargo, estos oligómeros aparecen hasta décadas antes de que las placas sean detectadas.

Actualmente tan solo en los Estados Unidos, la enfermedad de Alzheimer afecta a unos 5 millones de personas mayores de 65 años (1 de cada 9). Sin embargo, la Asociación de Alzheimer predice que para el año 2050, este número ascenderá a un alarmante 13,8 millones de personas mayores de 65 años (1 de 4).

El implante que se coloca bajo la piel contiene una cápsula bioactiva que contiene células modificadas genéticamente que entregar un flujo constante y segura de los anticuerpos para que el cerebro del paciente elimine las proteínas de beta.

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La propia cápsula se basa en un diseño del laboratorio de Aebischer publicado en 2014. Se le conoce como un “dispositivo de macroencapsulación” y que está hecho de dos membranas permeables impermeables junto con un marco de polipropileno. El dispositivo completo es de 27 mm de largo, 12 mm de ancho y 1,2 mm de espesor, y contiene un hidrogel que facilita el crecimiento celular. Todos los materiales utilizados son biocompatibles, además de que el laboratorio utiliza un método que es fácilmente reproducible para la fabricación a gran escala.

Las células dentro de la cápsula son importantes. No sólo deben ser capaces de producir anticuerpos, si no que también tienen que ser compatibles con el paciente, a fin de no activar el sistema inmune. Aquí es donde las membranas de la cápsula entran en juego, protegiendo las células de ser identificadas y atacadas por el sistema inmune. Esta protección también significa que las células de un único donante se pueden utilizar en múltiples pacientes.

Los investigadores ya han probado el dispositivo en ratones con gran éxito, demostrando una reducción dramática de la carga de placa beta. Donde el flujo constante de los anticuerpos producidos por la cápsula en un curso de 39 semanas impidió la formación de placas en el cerebro.

Referencia: Brain, EPFL