Me enteré por Twitter, justo cuando acababa de terminar el primer temblor en Japón cuando aquí era la 1 de la mañana del viernes. Al ubicar la magnitud de los hechos, encendí la televisión y pude observar -como seguramente millones de personas- esos videos que se nos quedarán grabados para siempre. La fuerza del agua no se comprende hasta que podemos comprobar visualmente esas impactantes escenas y darnos cuenta que no es una película…

Lo que siguió, como muchos saben, fue una reacción mundial en todos sentidos brindando siempre apoyo al archipiélago nipon y hasta el momento que estoy escribiendo esto, la expectativa por la planta nuclear en problemas. Sin embargo, además de la televisión, los recursos digitales fueron extensos y a manera enunciativa, recupero un listado que publicó el sitio Mashable.com justo la tarde del viernes. Interesante desde muchos puntos de vista la cantidad y calidad de lo que se generó en instantes en la red.

Redes sociales:

En Twitter se crearon los temas, tópicos o “hashtags” #Japan, #JPQuake, #JapanQuake, #PrayForJapan, #Tsunami y #TsunamiCharity que miles de usuarios comenzaron a utilizar en sus mensajes. En esta liga se tiene un mapa en tiempo real de los tweets que se generan en la región. Las naciones unidas publicaron una lista de usuarios a quien seguir en Twitter para todo lo que tiene que ver con el desastre:  (una referencia práctica).

En Facebook rápidamente se crearon por lo menos dos páginas: “Terremoto en Japón” y otra menos popular “Solidaridad con las víctimas del terremoto y tsunami en Japón 2011” que se puede visitar aquí. La primera sin duda con mucho más contenido -en muchos idiomas- y con miles de “likes” o personas que les gustó.

En el sitio de videos por excelencia se puede buscar “japan tsunami” y aparecen decenas de entradas, ojo, algunas son de tsunamis pasados, pero igual de impactantes. Otra referencia en video se encuentra en http://www.youtube.com/citizentube que es una especie de “Primero Tu video” (como le hacen aquí en el canal 2) y los usuarios individuales colaboran con sus propias grabaciones. Uno que estoy viendo en este momento ya tiene más de 2 y medio millones de vistas (a unas 12 horas del suceso).

En Flickr, el popular sitio para subir y compartir fotos, se creó el área de “Japan Earthquake” con unas 7,000 entradas al momento de escribir esto. Hay de todo: buenas, malas y regulares.

Canales tradicionales

Por su lado, las televisoras aprovecharon de inmediato sus sitios en la red para ofrecer más información a los interesados: desde video en vivo hasta reportes, fotos y más opciones. Destacan el “live blog” de CNN y por el lado de los ingleses, la cobertura especial de la BBC con un interesante resumen (preciso y compacto) sobre el estado de las cosas en el momento en que es leído.

Por otro lado, la empresa pública de comunicación NHK (que es financiada a través de un impuesto que pagan las casas japonesas que tienen televisión) ha ofrecido algunos de los más impactantes videos e información en general. Ofrece también una página en español, aunque con menos contenido, sí con lo más relevante (http://www3.nhk.or.jp/nhkworld/)

Otros recursos

Ni tardo ni perezoso, Google lanzó el sitio de “Respuesta a Crisis” donde lista de forma precisa los números telefónicos de emergencia, la posibilidad de donar dinero a la cruz roja y, por supuesto, una larga pero concisa lista de sitios que van desde los que brindan alarmas y reportes en tiempo real hasta los de las líneas aéreas para revisar el estado de los vuelos. El sitio también ofrece ligas a las últimas noticias (usando Google News) y ligas a videos de interés sobre el tema (que vienen de YouTube).

El tristemente célebre “Buscador de personas” es un sitio donde uno puede dejar información de alguien o bien, solicitar datos de otra persona en particular. Comparando los que buscan con los que tienen datos es cuando se hace el “cruce” y es posible ofrecer información al interesado.

Sin duda, este desastre de origen natural ha cimbrado para siempre a Japón por su magnitud y, claro, por las consecuencias que todavía son inciertas. El asunto de las plantas nucleares es, sin duda, la máxima preocupación. Dentro de toda la catástrofe da gusto saber que Internet sirve y sirve bien para ayudar a todos los que lo necesitan. La reacción fue inmediata, a la velocidad de la red.