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Los números son tenaces, no mienten. Hablando de “consolas” de video juegos, los tres principales fabricantes se vienen dando con todo desde hace algunos años… actualmente, según el sitio VGChartz.com, el número total de consolas vendidas a nivel mundial es el siguiente:

Wii de Nintendo: 73.5 millones de unidades, que equivalen a un 48% del mercado. En segundo lugar Xbox de Microsoft con 42.5 millones, es decir, el 27.7% de mercado. Y en tercer lugar, la otra japonesa, Sony con su PS3 con 37.1 millones, un 24.2% de mercado. Si no te gustan los números, Wii primer lugar, Xbox segundo y PS3 tercero.

Así las cosas, desde que salió la última generación de consola de Nintendo, se ubicó en el mercado de los jugadores casuales, los que no son “gamers” ni se pasan horas seguidas terminando un juego, es decir, el grueso de la población. La simpleza de los títulos y la novedad de los controles remotos que responden a los movimientos, la colocaron en el gusto de familias alrededor del mundo. Además, por supuesto, del precio. Un poco más bajo que los otros dos competidores.

Microsoft con su Xbox decidió, desde que entró a México, invertir como gente grande y los resultados son que tienen una de las franquicias más exitosas en el mercado, claro, con el respaldo directo y decidido de la casa matriz a través de la subsidiaria local.

Y el que fuera el rey de las consolas con su PS2, Sony, después de años de retraso reaparece con PS3, un producto que hasta la fecha hubo muchos que la compramos porque es un reproductor Blu-Ray que además sirve para jugar.

Así las cosas, en este extra rápido y concreto recorrido por el mundo de las consolas y los video juegos, ahora llega al mercado la nueva apuesta de Microsoft que se llama “Kinect”. ¿Qué es? Básicamente la combinación de software y hardware que “sensa” a los jugadores frente a la pantalla para interactuar con ellos, de tal forma que el usuario se vuelve el control remoto a través de sus movimientos.

Idealmente para estar de pie frente a la tele y al propio dispositivo, con Kinect se puede jugar y, sorprendentemente, reconoce muy bien los movimientos de las personas. Tuve oportunidad de jugar una línea de boliche y funcionó, digamos, con un 9 de calificación. Simplemente me paré frente a la cámara e hice los movimientos típicos al jugar boliche de verdad.

“Pero eso lo hace el Wii hace años”, sí, pero con algo en las manos. Esta nueva tecnología lo lleva a cabo leyendo, analizando, escaneando e interpretando los movimientos naturales del cuerpo de la persona que está frente a la cámara. No hay ningún tipo de control remoto necesario.

¿Va a revolucionar la industria de los video juegos? No. ¿La gente va a tirar o electrocutar su Wii y saldrá despavorida a comprar su Xbox y Kinect? No. ¿Nintendo y Sony se quedarán con los brazos cruzados viendo como una empresa americana les roba clientes? No.

Por fortuna el mercado y la competencia siempre hacen imposibles y, de entrada, Xbox se pone a la delantera tal y como lo hizo Wii en su momento. Seguro estarán desarrollando nuevos servicios y formas de interactuar con el usuario que, por cierto, es afortunadamente el que disfruta de todos los avances.

Le veo potencial a Kinect, sale a la venta en noviembre y costará algo así como 2,300 pesos con un juego. No es necesario comprar una Xbox nueva y entiendo que todas las 360 funcionan. Lo que sí noté es la necesidad de más espacio en la “sala de tele” o salón de juegos o cualquier lugar donde se piense usar. Me dice el fabricante que mínimo son 1.5 metros la distancia que tiene que haber entre la pantalla y el jugador, pero esto depende de la estatura y a mayor, más distancia… con lo que habrá que proveer algún espacio de tamaño adecuado para disfrutarlo como se debe.

La breve experiencia que tuve jugando unos cuantos minutos me dejó con buen sabor de boca, aunque en otras demos que pude ver, a veces le faltaba un poco de precisión para detectar los movimientos del jugador. Será cuestión de tiempo e ir puliendo el software, me imagino.

Además del Wii de Nintendo como la oferta para todo usuario, jugador casual, etc., se suma Xbox con Kinect con una sutil ventaja: no usa baterías. ¡Sí! No más problemas porque el control está descargado o sin pilas. Ahora sólo falta ver si la oferta de títulos complementa de forma ideal a Kinect.