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La semana pasada estuve en la ciudad de San Francisco en el evento que lleva a cabo todos los años Intel y que se llama “Developer Forum”. Debe ser complicado para la empresa transmitir hacia el público en general lo que hacen sus productos desde el punto de vista tecnológico. Se parece un poco a la industria automotriz en el sentido de que los motores casi nunca son noticia, lo son los autos. Aquí pasa algo más o menos parecido: los microprocesadores son noticia para los clavados, para todos los demás están simplemente los dispositivos.

¿Qué anunció Intel? Nada revolucionario pero sí la evolución de lo que vienen fabricando hace más de 20 años: microprocesadores. En el sentido estricto y básico de una definición, uno de estos aparatos es capaz de cambiar de “Sí” a “No” a través de un impulso eléctrico. Estos cambios de “hay” a “no hay” son el principio de la tecnología digital, que también se conoce como todo lo “binario”, “uno” o “cero”. A través de una secuencia de “unos” y “ceros” es como los programas dan instrucciones al microprocesador y el resultado lo vemos en pantalla. La parte que ni tú ni yo entendemos es cómo diablos funciona, pero eso es parte de la magia que tenemos que aceptar simplemente como que existe.

Es algo así como el por qué vuelan los aviones, en teoría sabemos que la turbina hace pasar el aire muy rápido a través de las hélices y eso impulsa al avión, ajá, pero, ¿Cómo es que vuela? Así más o menos sucede con los microprocesadores, que son la evolución primero del bulbo y luego del transistor por separado.

Ahora, ¿por qué es importante un microprocesador y lo que hace? Porque simplemente gracias a estos minúsculos dispositivos podemos tener computadoras compactas que tienen buena velocidad, teléfonos inteligentes que pueden navegar por Internet y hacer maravillas. Las cámaras digitales y en general todo gadget que exista sobre el planeta, utiliza algún tipo de microprocesador. La carrera está en meter el mayor número de transistores en menor espacio posible ya que a mayor número de éstos, más cantidad de operaciones (cambios de uno a cero) puede hacer un procesador. Esto se mide en hertz (ciclos por segundo) y de ahí los términos megahertz y gigahertz. Actualmente un procesador que funciona a 2 gigahertz, ejecuta unas 2 millones de instrucciones… cada segundo.

El tema puede complicarse técnicamente y dependiendo de que tan “clavado” sea el lector, podríamos tocar asuntos como múltiples núcleos y la nueva modalidad Turbo Boost que anunció recientemente la firma, sin embargo, la mayor importancia de todo esto es que gracias al desarrollo de estos dispositivos, podemos tener electrónica de consumo (desde la PC más grande hasta el reloj más pequeño) a nuestro alcance y sin complicaciones de uso.

Hablando del número de transistores que “caben” en un microprocesador, todo se relaciona con el tamaño. Aquí el tamaño vaya que importa y precisamente mientras más pequeños sean, más pueden entrar en el mismo espacio. Esta tecnología se mide por el número de nanómetros que miden los componentes (un nanómetro es mil millonésima parte de un metro) y actualmente se están fabricando a 32 nm. Intel acaba de anunciar que para el próximo año estarán listos los primeros chips a 22 nm. El problema es que… ya no puede haber nada físico más chico que 0 nanómetros… pero todavía falta un buen rato para llegar a esos límites de la materia.

Gordon Moore, uno de los fundadores de Intel (ya retirado) inventó en 1965 la “Ley de Moore” y dijo que el número de transistores en un chip se duplicaría cada dos años y ahí la llevan. La empresa recientemente anuncio que había logrado meter 2 mil millones de transistores en un chip… ¡2 mil millones!

¿Qué viene? Además de procesadores más veloces, uno de los grandes problemas es la duración de la batería. En conjunto con los fabricantes de hardware, Intel se encuentra estudiando formas de hacer que la batería de una laptop, por ejemplo, dure todo un día sin problemas. Otro avance que viene para el 2010 es el nuevo USB vía fibra óptica, que transmitirá información 20 veces más rápido que el estándar actual.

Tema complejo de entender pero fácil de disfrutar: mientras los ingenieros se parten literalmente la cabeza viendo cómo meter más transistores en el mismo espacio sin consumir más energía, nosotros sólo abrimos nuestra laptop y navegamos sin chistar. O como tal vez piensen en los laboratorios de Intel, uno nunca sabe para quien trabaja…

Desde la Red…
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