dejatellevar.jpgCuando lo usé por primera vez, hace ya algunos años, recuperé -por unas horas- la capacidad de asombro. Era increíble como funcionaba. Estaba en la ciudad de Seattle en los Estados Unidos y simplemente no lo podía creer. Pensaba en todo lo que estaba pasando al mi alrededor, en la cantidad de datos que estaban involucrados y, claro, en lo práctico del aparato. Estaba instalado en un automóvil rentado y no fueron necesarias muchas instrucciones para comenzar a maniobrarlo con destreza en unos cuantos minutos.

Ha pasado el tiempo y el mercado de los GPS (sistemas de posicionamiento global) ha madurado, pero seguramente estará entrando en una nueva faceta en los próximos años. Mientras eso pasa, estuve en la presentación de la firma Magellan en México, donde anunciaron la disponibilidad de su línea de equipos para el país. Al llegar deposité mi tarjeta de presentación en una urna “para la rifa” y acostumbrado a nunca ganar nada, en el momento que leyeron mi nombre no lo pude creer.

Ahora tengo en mis manos un Magellan Maestro 4220, el modelo más sofisticado y avanzado de la firma y, por supuesto, sigo con la sensación de que tengo que regresarlo, pues pienso que me lo prestaron para evaluación… el 95% de los productos de evaluación siempre son regresados, así se estila en esta industria. Pero no, en esta ocasión la suerte me acompañó y lo tendré durante todo el tiempo. Ahora bien, ¿lo usaré?

Es aquí donde entran muchas incógnitas. Claro que lo usaré para probarlo durante algunos días, pero creo que le daré mucho más uso cuando salga de viaje. Mi trabajo me obliga a estar mucho tiempo en las calles de esta ciudad, pero casi siempre son los mismos lugares, así es que no hay demasiado que enseñarme en cuanto a rutas. Pero la cosa cambia cuando visito otra ciudad dentro o fuera de México, ahí sin duda será de gran ayuda un equipo GPS de cualquier marca y modelo.

El de referencia incluye los mapas de México, Estados Unidos, Canadá, Hawaii y Puerto Rico. Más que suficiente para un servidor. Magellan fabrica los aparatos -de muy buena calidad, por cierto- pero no hace los mapas. Eso lo desarrolla Navteq, una empresa que acaba de ser adquirida por Nokia y que surte a la gran mayoría de fabricantes de este tipo de dispositivos. Y es tal vez el talón de Aquiles, ya que la experiencia de uso se basa en la precisión y detalle del mapa digital. Los que he usado fuera de México funcionan casi a la perfección. Las ciudades no son tan grandes y están -me imagino- planeadas. El DF y la zona conurbada es un gran caos, es un reto y debe ser una pesadilla su actualización cartográfica. De cualquier forma, es lo que tenemos y lo estaré usando para vivir más la experiencia.

Ahora bien, mi pronóstico es que los GPS de uso general como el que me gané dejarán de venderse en los próximos años. Si todo sale bien y la tecnología cumple con lo que promete, así como hoy todos los celulares tienen cámara digital, en poco tiempo incluirán el servicio de GPS, pero con actualizaciones en línea, algo que los productos actuales no pueden hacer. ¿Estoy bien? ¿Estoy mail? Espero sus comentarios.