applestore1.jpgEstuve en la presentación del teléfono de moda por parte de Telcel. Un nutrido grupo de colegas, no necesariamente inmersos en el mundo de la tecnología, llenaron el salón. No vimos nada nuevo, es decir, nada que no conociéramos ya los que nos dedicamos a la tecnología. Lo más interesante fue la ausencia de cualquier representante del fabricante del aparato… sólo hubo representantes del operador que tiene -por el momento en exclusiva- el contrato en México.

El celular se ha vuelto el compañero inseparable de muchas personas. En algunos casos, es su única forma de comunicación y, por eso, su lugar dentro de la lista de prioridades ha subido. Cualquier celular sirve para hablar por teléfono, sin embargo, inmersos en la nueva ola de la “computación móvil”, cada vez es más común encontrar que ese pequeño aparato nos sirve para enviar y recibir correo electrónico y navegar por Internet.
Eso es algo que el modelo presentado hace muy bien. El software es excelente, el diseño sigue la línea de sus creadores, aunque para muchos esta nueva versión le faltó algo más innovador. Pero eso es lo que hay por el momento.

La fecha de lanzamiento anunciada se cumplió y el principal interés que había era ¿cuánto va a costar?. El lunes pasado Telcel publicó sus precios. Todas las dudas quedaron disipadas, pero a algunos no les pareció. Vaya, tan no les gustó que están organizando una recolecta de “firmas electrónicas” para presionar al operador a que cambie sus planes. La principal molestia, por lo que puedo ver, es que no se incluyó un plan de datos “ilimitado” en los paquetes. Eso hay que contratarlo aparte, costando otros 600 pesos adicionales.

En el sitio ArsTechnica han publicado un listado con los precios del aparato en diferentes países y se ve, a simple vista, que el operador local no está ni muy arriba ni muy abajo. Me imagino que no fue fácil decidir los planes y precios, después de todo, tienen un producto de moda, que todos quieren precisamente por eso, por estar de moda. Así las cosas, mi pronóstico es que Telcel venderá cuando iPhone tenga en bodega durante los primeros meses, la recolección de firmas no servirá para nada concreto, más que para mostrar inconformidad ante un producto vendido dentro de un mercado de libre competencia.

El teléfono de moda no lo es todo en la vida ni es el único en el planeta. Claro, tiene su encanto, pero, sin duda, lo nuevo cuesta y cuesta más. Es igual en cualquier otro mercado. Si quieres un automóvil, puedes optar por una marca alemana de prestigio o una china con menor calidad. Si quieres un reloj, hay todo tipo de opciones suizas o baratijas que dan la hora por muy poco dinero. No es el fin del mundo. Yo ya estoy esperando mi próximo teléfono que evaluaré en cuanto me lo consiga el fabricante canadiense.