portabilidad.jpgLa revolución que ha causado la telefonía celular es impresionante. Hace unos 20 años apenas si los conocíamos. Hoy no podemos salir de casa sin ellos. Así, los a veces simples y a veces muy complejos celulares han modificado, literalmente, nuestra forma de vida. Incluso, una tendencia muy clara es que cada vez se contratarán menos líneas fijas tradicionales para uso doméstico, por ejemplo.

La ubicuidad que ofrece un celular lo coloca como una interesante herramienta para todo uso. Uno de los problemas con tanta “movilidad” es, precisamente, el que el número asignado por el proveedor de servicios, “le pertenece”, es decir, si se tiene un contrato con la compañía celular “A” y, por cualquier razón, circunstancia o simplemente por el deseo de hacerlo, nos queremos cambiar a la “B”, hay que liquidar cualquier saldo con la primera, para evitar cargos posteriores y salir corriendo a firmar un nuevo contrato.

Ya no digamos en el sistema de prepago, que domina cerca del 95% de los usuarios en el país. Uno va comprando las famosas “fichas” de alguna compañía y si de repente queremos cambiar, simplemente nos vamos con la que sigue (siempre y cuando el teléfono esté desbloqueado). ¿Cuál es el problema con este escenario? El número telefónico, ojo, no el aparato, no nos pertenece, así es que no nos lo podemos llevar o “mudar” a otra empresa.

Sin embargo, en un largo y complejo proceso legal, por fin este 5 de julio estará disponible lo que se conoce como “portabilidad numérica” que permite, precisamente, trasladar ese número de una empresa a otra sin perderlo. Ahora, el usuario de Telcel que se quiera pasar a Iusacell podrá hacerlo sin perder el número. Igual, uno de Movistar que quiera irse con Telcel, lo podrá hacer sin mayores problemas. O eso es lo que se espera.

En México, al tener un operador dominante con cerca del 75% del mercado puede hacer pensar que la desbandada será masiva. Cuántas veces no hemos escuchado el típico “si pudiera, me cambiaría de proveedor de celular mañana” y precisamente era una cuestión remota por el problema que implica la pérdida del número que, en muchas ocasiones, significa ventas o contactos importantes.

Pues bien, dentro de unos días cualquier cliente (al corriente en sus pagos y con ciertos requisitos estándar) podrá migrar de la empresa A a la B sin mayor problema. En otros países la experiencia ha demostrado que no se cambian más de un 2 o 3% de los clientes. En México, insisto, debido a la composición del mercado, eso pueden ser muchos o pocos, dependiendo a quien se le pregunte.

La simple idea de poder conservar el número celular es nueva y tendremos que acostumbrarnos. Creo que el esfuerzo por conservar el mismo número será directamente proporcional a lo importante que sea para hacer negocios, citas y contactos profesionales. Sólo así llevaremos a cabo los trámites para el cambio. Por cierto, la portabilidad también aplica a números fijos, todo siempre y cuando sea en la misma localidad. Pero de eso nos ocuparemos en otra ocasión. Por lo pronto, ¿se va a cambiar? Espero sus comentarios.