linkedin.jpgLa popularidad de las llamadas “redes sociales” es incuestionable. Sitios como MySpace, Hi5 y Facebook dan cuenta de las tendencias del comportamiento de los usuarios en la red. En un principio, estos sitios pioneros fueron encontrando cada uno su nicho de mercado, a veces similar entre sí, pero todo el tiempo enfocado a actividades de entretenimiento y para un público, en general, “joven”.

Eso está muy bien, de hecho, demasiado bien para sus creadores, pero qué pasa cuando queremos usar la red para algo más, digamos ¿profesional?. Una opción cada vez más interesante es LinkedIn. ¿De qué se trata? Es un sitio fundado en diciembre de 2002 y lanzado al aire en mayo de 2003. Para diciembre de 2007 tenía más de 3.2 millones de usuarios únicos al mes y para el mes pasado, registró un total de 20 millones de usuarios registrados, abarcando unas 150 actividades comerciales.

El registro básico es gratuito. Para usarlo, se va completando un cuestionario y después el sistema sugiere invitar a un círculo de amigos al sitio. Esto puede ser en forma manual, escribiendo mail por mail o bien, tomar la lista de contactos de los principales sistemas de correo. Una vez hecho esto, se les envía un correo que dice “te invito a formar parte de mi red de contactos” o algo muy parecido.

Los que van contestando también se van registrando en el sitio y se comienza a formar la red. Los datos que se solicitan son desde los más sencillos hasta los más detallados e indiscretos. Para dejarlo lo suficientemente claro, el servicio de LinkedIn podría pensarse como un curriculum vitae, electrónico y en esteroides. No es un sitio de búsqueda de ofertas de empleo, sin embargo, se ha convertido en una herramienta interesante, sobre todo para ubicar candidatos de puestos de alto nivel.

Hay elementos indispensables, como tener completo el “perfil” y también recibir recomendaciones de otros miembros. De hecho, acabo de encontrarme en la red un sitio que busca candidatos para cierto puesto y dice textualmente “enviar perfil de LinkedIn con recomendaciones, si no, no será considerado”.

A través de una serie de requisitos electrónicos, por llamarlo de alguna forma, las recomendaciones suben el puntaje en general del usuario. Sólo se pueden pedir a miembros de la red y así, poco a poco, se van construyendo relaciones virtuales con los colegas, ex colegas, empleados, jefes y también algunos grupos de usuarios que se van creando.

El sitio en general sirve como un depositario de información profesional y es muy fácil conocer los detalles de cualquier persona con sólo “linkedinearlo” (¡válgame el término!). Ante este panorama urgen dos asuntos: el primero, crear y mantener al día su perfil en el sitio (todo en inglés, si es que le interesa exponerse más allá de nuestras fronteras) y pensar en los head hunters, ¿ahora cómo van a justificar su existencia? En el Internet del “hágalo usted mismo” sitios como este llegaron a cambiar varios modelos de negocios.