muchoespacio.jpgEl concepto de “cloud computing” se refiere a que en algún lugar de Internet, no sabemos físicamente en qué computadora o servidor, se encuentran disponibles aplicaciones, servicios, datos y un gran y largo etcétera que tiene que ver con cada usuario. Así, por ejemplo, una cuenta de correo en Hotmail o Gmail, ofrece sus servicios sin importar dónde se encuentre la persona. Simplemente ingresa a la red y de ahí “brinca” a su pedazo de nube y accede su información.El concepto de no es nuevo, el término sí. La idea, en todo momento, es dotar al usuario de sus propios datos en el lugar que los necesite, permitiendo ese sueño de “disco virtual” hacerse un poco realidad. Si consideramos que el correo en realidad son un montón de archivos disponibles siempre en línea, se puede aplicar el concepto a cualquier otro tipo de contenido, llámense documentos, fotografías, videos, hojas de cálculo, en fin, lo que sea posible grabar en una PC.

Otro componente clave del cloud computing son, por supuesto, los programas. Editar un archivo en línea, hacer una hoja de cálculo, llevar un registro exhaustivo de ventas, en fin, todo lo que se conoce como “aplicación en línea” y que se engloba en el concepto Web 2.0 es parte importante de la “nube”.

Hablando de almacenamiento, existen tres tipos de servicios. Los que están claramente enfocados al respaldo automático, que incluyen software que se instala en la PC y copia los archivos de forma casi casi instantánea. Luego vienen los “discos duros virtuales”, que son precisamente eso, un espacio en disco duro que sirve para guardar cualquier tipo de contenido, pero no necesariamente una copia de lo que se tiene en la PC y no necesariamente en forma automática. Por último, los servicios que han crecido a la par de la piratería son los de “Envío” de archivos. El caso típico es el amigo, conocido o pariente que “se encuentra” en la red una película o algún otro material que vale la pena y, como mide muchos megas, es imposible enviar por correo electrónico. ¿Qué hacer? Usar estos sitios donde se almacena de forma temporal el contenido. Al destinatario se le manda un correo con el link y listo. Ojo, no digo que sólo se use para temas de copia de material con derechos de autor, pero si es muy socorrido para estas actividades.

La oferta es extremadamente amplia. Dentro de la categoría de respaldos están Allmydata.com, que ofrece espacio ilimitado por 5 dólares al mes, ElephantDrive.com, con 1 GB de espacio gratis y hasta 1 TB (mil gigas) con costo adicional. IBackup.Com, que no ofrece espacio gratuito, MediaMaster.com, un sito para guardar todas las canciones que se necesite, Mp3Tunes.com, que hace lo mismo y además puedes “tocar” tus canciones desde cualquier lugar.

Para envío de archivos grandes están Arunalabs.com, Bigfilez.com que permite subir hasta 500MB en un archivo, Bigupload.com que ofrece hasta 2GB en cuentas pagadas, BoxCloud.com, con 1GB gratis, Localhostr.com, MoveDigital.com, que se usa a través de íconos en forma muy sencilla, Pandafile.com, quien dice no limitar en tamaño, Sendspace.com, YouSendIt.com, tal vez uno de los más utilizados desde hace años y YouSwap.com. Estos no son todos, por supuesto, pero si una muestra de los disponibles.

Y hablando de discos duros virtuales “simples” si se les puede llamar así, están 4shared.com, con espacio hasta 1Gb, BigFilebox.com, con 100Mb gratis, DivShare, que permite subir un archivo y guardarlo para siempre, además de ponerlo a disposición de otros usuarios o aplicaciones. FileHo.com ofrece espacio ilimitado, con la opción de compartir archivos, Flypicture.com, enfocado a guardar fotografías, canciones o películas, GigaSize.com, con espacio de 1.5GB y uno de los más antiguos, XDrive.com, que ofrece hasta 5GB de espacio, sin costo.

De entre tantas opciones, en México acaba de ser liberado SkyDrive de ProdigyMSN, ya tiene tiempo ofreciendo Diino Telmex a través de Infinitum y seguro hay por ahí más opciones de disco duro virtual. Hasta donde tengo noticias, Google todavía no ha dado el brinco a ofrecer espacio tradicional para guardar lo que uno quiera, aunque en sus aplicaciones en línea se pueden almacenar todo tipo de documentos creados por sus programas.

Ahora bien, ¿valen la pena? Como siempre, depende. Si sus datos vitales y básicos no miden más de 100 o 200Mb (no sé quien tenga más de eso en archivos de datos) por supuesto que vale la pena. Pero hay que tener cuidado, mientras más obscuro y raro el nombre del proveedor, más posibilidad hay que un día desaparezca y con él, sus datos. Los “grandes” que ofrecen ahora ya servicios, es menos probable que de un día a otro decidan dejar de existir, así es que habrá que tomar sus precauciones.

Un detalle que no es menor: es muy leeeento subir información en nuestras típicas conexiones de banda ancha. Por ejemplo, la que uso ofrece 2Mb de bajada, pero apenas 100Kb de subida y esta es la velocidad que se usa para “copiar” sus archivos hacia Internet, por lo que el proceso, si tiene muchos archivos, puede ser desesperante.