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Parque hi-tech de investigación para los animales

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Re Esteva Miércoles, 24 de Julio de 2013, 12:00 AM

Investigación animalesAlejandro Fernández, el cofundador de Fractalia Remote Systems –una desarrolladora de software de manejo de dispositivos– puso poco menos de un millón de euros de su propia bolsa para construir la Fundación para la Investigación en Etología y Biodiversidad (FIEB); un laboratorio de investigación de alta tecnología que será el hogar de más de 200 especies en peligro de extinción.

Como su nombre lo indica, la misión de FIEB es ayudar a los científicos y biólogos de todo el mundo a desarrollar investigaciones de etología y biodiversidad. El terreno mide más de 8 hectáreas, se encuentra 20 kilómetros al sur de Madrid, cuenta con 21 edificios y tiene 300 jaulas gigantes de 50 tipos diferentes que llegan hasta los 200 metros cuadrados de largo y 5 de alto. Ahí, los mamíferos, reptiles y aves viven en condiciones seminaturales y además, FIEB facilitará en sus instalaciones la crianza de especies amenazadas.

El laboratorio estará completamente terminado el verano de 2014 y se usarán tecnologías de sensores, audio y video para ayudar a los científicos del mundo a estudiar animales por un costo casi nulo desde las lejanías. El objetivo de Fernández es crear el laboratorio más avanzado de su tipo y el proyecto se trata de que biólogos de todo el mundo puedan estudiar a las especies de su región.

Jaula de FIEB

Para lograr su cometido, Fernández instaló chips en los caparazones de las tortugas para monitorearlas, puso sensores de audio en las jaulas y con video 3D y cámaras termográficas, estudia el comportamiento del mink europeo. Claro que mantener todo esto no es sencillo; el sólo proyecto del mink costará unos 100,000 euros el año siguiente y por eso, la fundación del Banco Santander, la compañía de infraestructura Acciona y la farmacéutica GlaxoSmithKline –entre otras fundaciones y empresas– están detrás de Fernández para ayudarlo.

Las instalaciones de FIEB fueron originalmente creadas por un empresario español para criar aves exóticas y venderlas, pero cuando ese lugar cerró en 2010, Fernández compró el sitio para transformarlo en un laboratorio de investigación que le resulte benéfico a la sociedad. El cambio en el lugar ha sido hermoso; si antes se criaban aves para comercializarlas y ganar dinero, ahora hay cientos de especies en peligro de extinción que pueden ser estudiadas por biólogos y ayudadas por FIEB.

Fernández tiene como aliados a varios centros de investigación como CSIC y a universidades como la Alfonso X el Sabio. Además, en este momento el emprendedor español está negociando con instituciones internacionales. Un laboratorio de investigación de alta tecnología con socios tan importantes como diversas universidades y la fundación de Banco Santander definitivamente puede convertirse en un importante ejemplo del progreso científico y tecnológico bien aplicado en el mundo.

Referencia: FIEB

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Comentarios

  • xpadpro

    esto si que es tener dinero.

  • cilitbang

    q luego nuestros jefes de frctlia digan q no hay pasta pa los empleados… pero si pa investigaciones … ole